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LOS GRANDES AMORES DE JEAN COCTEAU

CRONOLOGÍA Naturalmente el propósito de esta nota no es el chisme sino iluminar algunos pasajes biográficos del más grande multiartista...

sábado, 29 de junio de 2013

TE VAN A MATAR, PASOLINI


























No hay plan de algún verdugo
que no sea sugerido por la mirada de la víctima.

P. P. P.















Te van a cubrir de estrellas la boca
para ahogarte contra el fango
que es donde brillan mejor;
te van a lapidar los ojos con tu propio reflejo
que es la piedra más dura;
te van a apalear las cuerdas del tórax
con un arco de chelo extraído de tu propio bosque.
Te va a matar por católico
otro más católico que tú;
por andar entre los símbolos como por tu casa
y hacer del cáliz y la cruz
un detalle de pintura realista,
un rito originario más absurdo e imponente
que su propia fe ciega.
Te va a matar por comunista
otro más comunista que tú
que andabas prometiendo a los campesinos
un paraje sin ruido de motores
mientras dibujabas marcas de pies en la tierra
antes de que fueran marcadas.
Te va a matar por pederasta
otro más pederasta que tú
que arrebataste a los romanos su admiración por los efebos
y te hiciste partisano
por la intimidad homosexual de las trincheras.
Te van a matar por entrevistar a Pound
y entenderlo mejor que sus adeptos;
por retratar cuerpos perfectos
que acentúan la vejez y la impotencia de los censores.
Te va a matar por fascista
otro más fascista que tú
que tenías una luna para cada hora del día
y un sol para cada noche
y los querubes se quitaban las alas en tu presencia
a cambio de unas pocas monedas falsas
para probar el poder poético y político de los deseos satisfechos.
Pero tu don es contrariar, Pasolini,
hijo de soldado, tu don es desafectar
los colores allí donde nace el movimiento;
tu don es capturar la insinuación de los perfiles,
atrapar la seducción de la discordia
y asquearnos, asquearlos, asquearte
en plena obsesión consumada, parecida
al ilusionismo de un argumento.
Toda ilusión es subversiva: empieza en los sentidos
y termina en las necesidades.
Por eso te van a matar Pasolini
cuando sea 2 de noviembre de 1975, a las 11 de la noche
y nunca se sabrá si es ése u otro el mercenario
en un lugar al margen, en el borde de la hoja,
a la orilla del camino te van a arrojar
disponiendo el plan dictado por ti mismo.



sábado, 22 de junio de 2013

MITO Y RITUAL EN DÍAZ CASANUEVA

Leonidas Rubio




Quisiera leer toda la obra de Humberto Díaz Casanueva. Él mismo declaró  este apetito respecto de la obra de De Rokha, que en varios sentidos era su antítesis. Si bien el propio Díaz participaba de la idea de que su primer y único libro de poemas propiamente tales era "Vigilia por dentro", hay una expresión totalizante que ya se encuentra en estado germinal desde "El aventurero de Saba". Una poesía indagatoria del mito más irrecuperable, el mito del ser, cuyo punto de partida no es fácilmente asociable a un momento de la evolución de la conciencia del hombre pero sí es detectable en esa percepción cotidiana de la propia disolución individual. Dicho por el propio poeta: "todo ser humano siente en algún momento la conciencia de lo numinoso", apropiándose el concepto acuñado por Rudolf Otto para definir el pavor ante lo trascendente. Este momento adánico que todo sujeto experimenta también fue caro a Gonzalo Rojas, y entronca a su vez con la expresión de otro poeta chileno, Eduardo Anguita, que en "Definición y pérdida de la persona" dejó dicho: "Por cualquier circunstancia, ya interior, ya exterior, el hombre sufre el éxtasis". Sin embargo estas convergencias no alientan una lectura dialogante con estas ni con otras poéticas hispanoamericanas. Allí donde otros poetas han empuñado su sonda metafísica en alianza con el erotismo o la contingencia, y han matizado su factura con lo coloquial o lo narrativo, en el caso de Díaz Casanueva la forma y el fondo han sido un todo intransable en dirección opuesta. Su discurso poético es versicular y arcaico, de aliento vernáculo y extenso. Su parodia del lenguaje profético arraiga en una condición que, no obstante el tono, es anti-profética por excelencia, ya que el hablante de Díaz Casanueva se encuentra en la vereda opuesta, abismado por la falta de certezas sobre el destino, por lo tanto incapacitado para vaticinar. Su material se circunscribe al presente y al pasado, los objetos, los recuerdos, las conductas, los gestos propios y ajenos de los que pueda extraer una evidencia simbólica del sentido de existir. Este sentido sólo recae tentativamente en los signos y en las redes de relaciones entre ellos, reasignadoras de significados. El hablante de Díaz es un lector de la realidad. Lector pero también auditor, cantador (aedo), talvez iluminador plástico, a la manera de ese ser visionario que sobrepuso su precariedad registrando los ocres primordiales en una caverna. Que esta incomodidad latente era su estado natural lo indica él mismo, cuando suscribe como banda sonora de su ruta creativa la música de Schomberg, ese que declaraba "Arte es el grito de socorro de aquellos que experimentan en ellos mismos el destino de los hombres". Díaz lo vindica porque juzga que esa música "...arremete contra lo confortable, la complacencia, el culto de una belleza que divierte y tranquiliza". También se interesó por las músicas tribales de uso ritual entre las culturas aborígenes del África que le tocó conocer en sus periplos diplomáticos. En ellas vio al hombre naturalizado, transfigurado por sus energías elementales. Lo sedujeron las máscaras, las lenguas (ab)originales, las cosméticas, las danzas de esas sociedades carentes del desgaste del racionalismo. Con ellas se propuso un (des)aprendizaje contra cultural que le despojara de ese culto a las certezas proclamado por la filosofía occidental, que él mejor que muchos, conocía y desconocía en ejercicio alterno. Le fascinaban los episodios súbitos, cargados de sentidos crípticos y diáfanos a la vez, en un permanente dueto de extrapolaciones psíquicas. Consignaba maravillado el momentum en que una serpiente entró a su cabaña en una aldea africana y se sintió hechizado por la mirada fría del ofidio, apenas capaz de reaccionar antes de ver que un enorme pájaro entraba por una ventana llevándoselo para ser por pocos segundos una imagen perfecta del basilisco alquímico: ave y reptil en un solo atisbo figurativo. Recordaba en otra ocasión que en su residencia de El Salvador veía el ballet aéreo de unas garzas en torno al pequeño lago de un jardín, y un nativo realizó conjuros verbales y gimnásticos a fin de ahuyentarlas, porque según le explicó al sorprendido poeta, las regias aves ambicionaban las pupilas semovientes y celestes de su hija, la pequeña Luz Maya ("La hija vertiginosa"), por confundirlas con gemas o peces. Todo esto le hablaba secreta y directamente a Díaz Casanueva. Bajo el título elocuente de "Conjuro" reunió 3 de sus obras más emblemáticas. Y en 1984 comunicó su poema más enigmático, inexplicable sin la liturgia salvaje de la sociedad tribal, "El pájaro Dunga"

Le maravillaban los niños, sus juegos y voces. Dejaba hablar al suyo interno. Toda su poética es, en una de sus aristas, un responso por la eternidad perdida de la infancia y la imposibilidad de volver a experimentar el pensamiento inocente, despojado del orden establecido. El niño le conmueve como fuente inagotable de poesía; también como emblema de la fragilidad, sujeto a la crueldad de la civilización diseñada por adultos envejecidos antes de nacer, secados en vida por la violencia que todo disgrega. Ese presentimiento lo plasmó en un poema bellísimo (tan desoladoramene bello!) y raro, inclasificable (no se tenga el descuido de verlo como una pieza de denuncia contingente), que llamó "El niño de Robben Island".

A Díaz Casanueva se le avienen las teorías de Carl Jung: sus hablantes adoptivos son arquetipos, heterónimos suyos, figuras patriarcales atávicas: el viajero enamorado, el blasfemo, la hija que danza, la madre que muere, la estatua de sal, el amigo muerto, el niño negro, el pájaro, la medusa, etc. Se le aviene también la filosofía de Nietzsche, en particular la identidad electiva de pertenencia a lo dionisíaco, la exaltación del impulso, la imagen sobreviniente, la vida desbordante y orgiástica, si bien luego de la expresión catártica predomina en el poeta la resaca de un escepticismo absoluto en el poder definitorio de una verdad racional. Es ante todo una poesía no aristotélica, y por tanto negadora de una posibilidad escolástica de reponer la idea voluntarista de Dios. El hombre caído habrá de suplantarlo. Su palabra no es propiamente metafórica sino simbolista y psíquica, reveladora de un trance hiper lúcido inducido por el pánico o por la impotencia de una sola certeza: la nada que antecede y precede al hombre, y en el interregno de sendos abismos, la manifestación de una virtud significadora, expresiva y comprensora. 

Amaba a Heidegger, a Derrida, a Celan, a Tralk. Se interesó como nadie en los hábitos reiterativos, recurrentes, los engramas domésticos y los lazos humanos consagrados por las ritualidades encapsuladoras de sentidos primigenios, sin las cuales la estética de lo lárico sería un simple anecdotario.  O en todo caso retrotae lo lárico al ámbito de Rilke, un poeta que le era compatible en la línea de los ritos cotidianos, las atmósferas y las signos gestualizados del tutelaje parental, no digamos en el sentido de la convención familiar sino en el de clan. A partir de Díaz Casanueva se aprecia mejor "Mujeres de oscuro" de Efrain Barquero, por ejemplo.

A veces anotaba -como en las lenguas germanas y en algunas lenguas indígenas- con mayúscula los sustantivos para devolverles el peso asignado de su logos. Mención aparte merece su amistad con Rosamel Del Valle, un poeta siempre visto como apéndice suyo. Más inclinado al lenguaje alegórico y parabólico, la obra de Rosamel (nombre alquímico en el linaje de Robert Fludd) ilumina la de su amigo desde otro ángulo sin perder su propio brillo.

Humberto Díaz Casanueva es ritmo infalible. De su conocimiento no hay desperdicio. Quisiera leer toda la obra de este poeta singular.

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Breviario (selección personal) para instigar la lectura de Humberto Díaz Casanueva como si su obra fuera un solo gran poema:
 
 

***

La noche se resguarda en su trinchera de astros
Mi voz enardecida flota
Tengo la fatiga de los buzos que en la tiniebla pierden sus ojos como monedas
Cae la luna al arroyo va apagándose veloz
Las estrellas en comparsa como los caballos salvajes
Si todo oscurecido a la punta de mi cuchillo cavan las sombras la tierra
Escucho el llamado de amor de los ciervos
Baja el bramido breve del gato montés
Separada de su grito está sorda la familia de los búhos
La intensidad del silencio oscila y se rompe
Debajo de los latidos de nuestro propio corazón
Mi canción trizada lo mismo que un vaso
Arrastrado detengo la jornada de las hélices inútil vagabundo diario
Esta noche podría coger de las alas a la victoria

(El aventurero de Saba, 1926)


***

Tentativa de soledad

Por mis lados dormidos siempre en pos de una claridad
de descendido hasta mirarme frente a frente.
Escribo las tristezas con mi vieja flauta de sombras
mientras en los vasos de vino bebo mis diversos rostros.
Sin llorar despojándome de tantos enigmas mortales
aguardo al alma que fugitiva viene de su pasado
buscando una frente dormida para descender hacia la noche.
Quiero estar solo en mi gran espectro, mis miradas desiertas;
mis cantos me duelen por no terminar en su propio delirio,
apenas reluzco en ellos, apenas voy escurriéndome
como el rocío baja de los ojos de las sombras.


(Vigilia por dentro, 1931)


***
Entre las bestias grandes el hombre obra con soberbia porque estás más solo, sus propios gritos lo despiertan y como un timbalero mueve el corazón para anunciarse contra el mundo; alabemos al hombre, sus raíces pongamos arriba y mezclemos con la luz.

El hombre no se previene para su fin, ni traza su círculo de paz, no se aplica a su sombra todavía, como un insensato se cree la amorosa imagen del ser; pero envuelto en llamas convierte al mundo en un sentido más.

A veces me creo un hombre porque tiemblo al envejecer, el pavor me hace impenetrable entre los solitarios; pero arranco el don a los criados por el otoño, pero me despiden entre los lobos.

¿Acaso yo quiero estar por encima de todos? ¿conmover los establos y arrebatar la leche destinada al ladrón? ¿morder el cielo rebosante y volar luego hacia los barrios donde me abre la frente el águila que sobrevive a sus polluelos?

Nada de eso quiero, lo más sagrado quiero para blanquear mis mansiones terrestres que el tiempo estás alargando hasta tocar el abismo. Igual que a una estrella no perdedme de vista, asidme cuando pase lleno de sudor y traje inmenso.

(El blasfemo coronado, 1940)


***

Como un centinela helado pregunto: ¿quién se esconde en el tiempo y me mira? Algo pasa temblando, algo estremece el follaje de la noche, el sueño errante afína
.. .. .. ..mis sentidos, el oído mortal escucha el quejido del perro de los campos.
Mirad al que empuja el árbol sahumado y se fatiga y derrama blancos
.. .. .. ..cabellos, parece un vivo.
Pero no responde nadie sino mi corazón que tiran reciamente con una larga soga. Nadie, sino el musgo que sigue creciendo y cubre las puertas.
Tal vez las almas desprendidas anden en busca de moradas nuevas.
Pero no hay nadie visible, sino la noche que a menudo entra en el hombre y echa sellos.
¡Oh, presentimiento como de animal que apuntan! Terrible punzada que me hace ver.
Como en el ciego, lo que está adentro alumbra lo distante, lo cercano y lo distante
.. .. .. ..júntanse coléricos.
Allá muy lejos, en el país de la montaña devoradora, veo unas lloronas de cabelleras
.. .. .. ..trenzadas
que escriben en las altas torres, me son familiares y amorosas, y parece que dijeran
.. .. .. .."unamos la sangre aciaga".

(Réquiem, 1945)

****

VII

Ay alma mía no mires hacia atrás! No, no! Tú eres el sostén
            de pájaros secretos que atraviesan el mar,
            bebe el brebaje espeso de años,
            retiene el aliento al caminar sobe la yerba,
            camina, camina, devora con avidez.
Y entonces el ángel de la revelación, como el tornero, ha de modelar
            mi casa desde mis huesos.
Una nube expande el mundo y vosotros. Oh hijos de las aguas,
            henchid el vigoroso cuerpo
            a semejanza del cielo!
Pero no basta pintar pintar lavar lavar.
El hombre está más adentro.
Abrid abrid las puertas! Subyugad las vacas rojas que ahora
            alumbran la tierra!
Acoged el alma de los Humildes que viene descarnada
            y trémula
arrojada a latigazos fuera del cuerpo
Espantosamente pálida y tan transparente
Que alguien podría mirar a través de ella
y poner al descubierto
el rostro ulcerado de los dioses.

(La estatua de sal, 1947)

***

Hija
en tu pie pájaros clavados por una mirada obscura
Tiemblas
Sueltas del cuerpo el muro
Oh písame los ojos cegándome para la mancha
del lobo!
No es maravilloso verte donde hielan el retrato
infinito
verte como el rayo que apoya lo que incendia?
Uno se creería a tientas
La faz llena de vidrio oculto y de pronto
Tú!
Oh tus millares de pies brotando como yemas de la
huesuda tabla en mí plantada!

(La hija vertiginosa, 1954)

***

La pesa de oro desciende
por mis huesos

El que me mire
jurará que me ha verificado?
El que me toque
espumará mi herida?
El que me mate
amontonará el hielo de la
noche?

Corre la sangre ay! la sonora
sangre
como si tuviera dentro
un ángel degollado
Todo en todo tiempo ha sido
antes
Antes ha sido ya después
Todo polvo vuelve a ser
una escultura
Toda montaña sube
anonadada por s
ángulo
Descubro una inmensa alma
sucesiva

(Los penitenciales, 1960)

***

Duerme como restregado por viña

Rosamel
Allí en tu lecho
pareces
un albatros desparramado
Therese te arropa  te
pasa menta por la
frente
Te cansase de consultar el
tarot
De contradecir la máscara
que te escupe flechas

Estás soñando
soñando no ser
y ya evocando
la verdad de la vida
más allá del silencio demente
de la muerte

Es un cruel fingimiento
Es un ayuno
de ti mismo
Amontonas los dedos
sobre una gota de
luz
Desciendes
por dentro de ti
en la impiedad de la última
carne

(El sol ciego, 1966)


****

Hoy me reintegro al Tigre
Me hace falta
Me personifica un árbol de
Latín

Las vuelas sillan   las sillas
Balan

En las levitaciones
Levanto un ser puramente táctil

Escucho un grito
un canto pétreo
Que entreabre la noche póstuma

Una palabra
como la fusión de "ciegos ecos"
Ahora debo
sacrificar mis límites

Estas manos estos
Pies
Ya no puedo alcanzarlos

Estos ojos
se me van sumiendo

Estos oídos
Ya n o están afuera
Afuera
sólo el mar  el mar
En su terrible embriaguez

Todo calla
como si de golpe se detuviera
El pulso de un Tigre

Me amenaza
la sangre danzando en el
Espejo


(Sol de lenguas, 1969)

***
 
HA ENTRADO RAMO
Magnificencia
Ram0
Per0 yo estaba
Sumido
En la espantable
Opacidad
Yo agrando y
Endurezco
Mis orejas
Incestuosas
Alzo pesadamente
La mano
Como descorchando
Una botella
Terriblemente
Hundida
iAy!
De mi frente
Sonámbula
Va saliendo poco a
Poco
Una sirena contrita
iDéjenla déjenla!
Estallar en mis ojos
Estoy consumido
Mi manera es distinta
Me disputan
Porque atravieso
Iluminadas
Reencarnaciones
Ya no tengo dientes
Me rastrillan las
Negruzcas encías
Aprieto el puño
Y quiebro un pájaro
Que destila
Una azul muselina
No me nieguen
La resonancia
Dentro de mi propio
Olvido


(El hiero y el hilo, 1980)

***

Un niño blanco con un niño negro saltan de rama en
rama
tras un globo ígneo
chispas del globo ígneo caen sobre las resbalosas
ardillas
Ray0 encadenado ... corazón vidente
pero ciego
es la vehemencia de un extraño destino
es el trémulo ardor que me santifica

¡Acaso sea imaginado lo que contempla la mirada
atónita!
tal vez me atemorice ........ el coraz6n se anuda
en un instante sin principio ni fin

Un niño blanco con un niño negro zambúllense en
la nube
hacen trizas el remoto silencio con sus voces de
júbilo
                        ieh eh oh oh aaaah !
El eco es un imprevisto coro....... salvaje y puro
Nada saben ..... nada absolutamente de lo
p r o h i b i d o
en la plenitud de la fuerza
pienso : el designio de la vida es un sueño súbito
equilíbrase la forma en la unidad de la gracia

Cáusame estupor lo lúcido lo inteligible de una
presencia embrujada

nada es semejante a dos niños del linaje del Hombre

Cada uno sosteniendo un pie del arc0 iris que
ampara fantasmales seres..... nadie se demanda la
razón de ser

Si
a veces pulso lo magnético de algo que me
parecía inexistente
me abismo .... diciendo una verdad deliciosa
de la cual había prescindido

Los miro fijamente
uno es motudo y tiene la nariz ancha y le brillan
los traslúcidos dientes
el otro parece recién lavado ..... agítase su pel0
como pelo de antorcha

Están sumidos uno dentro del otro ....pronunciándose ....
                        iDipheko !
                                                           iJimmy !

Como patronos del mundo bajan a la tierra
y corren .... corren .... revolotean en un lugar
desconocido ....... sin mirar hacia atrás

ioh nunca! ...... el verdadero origen está allí delante
en la visión de padecidos signos


(El niño de Robben Island, 1985)


***

LOS NIÑOS ME TRAÍAN UN CRÁNEO DE VACA  LO
ENVOLVÍAN EN PAPEL DE ALUMINIO

luego lo disputaban con pedradas
                        fue allá en Linderos
yo me consagraba a lo más inminente      al
canto de un gallo hasta vaciar sus ojos
            La Vida universal era atribuida a la

fascinación de ser

no me importaban las cosas caducas
                        sustentaba el dominio
sobre un Génesis    que no era anterior sino
que se revelaba en el instante mismo

me perdonan haber puesto la Fuerza en lo
                        entrabado del Espíritu
algo existe y que no aparece porque nunca lo he
                                                soñado

EL CORO GENITAL DE PRONTO AFÓNICO    LA
                                                                       LENGUA
HUMANA VUÉLVESE UNA LONJA DE ESPINOSA CARNE

ventrílocuos somos de engañosas voces en lugares
                                   desiertos

La Enfermera dice que he vomitado en mi sueño
                        algo violáceo    dormí una larga temporada
                        como en un amortajamiento
pero yo estaba vivo vivo    tan próximo a mí
            la Fiera me ha conducido a la extrema Fuerza

alguien arranca ínfimas partículas de un Silencio
petrificado    me vienen loco pensamientos
                                   no del todo mentales

(Vox tatuada, 1991)

***

un vino nuevo
                        para esa lengua que ladra?
                                   es posible que esté loca
y me lleve más allá de lo que soy
                        con banderas de cuero
me hacen saludos y honores
                                   esto me da vértigo
quiero la extinción angélica de mi tronco salvaje
            quiero la fetidez de una estrella mayor
con sandalias aladas el hombre roza
grandes maravillas en el curso de los tiempos
tal vez yo la necesite y no haya mayor diferencia
                        revestidos de soles de cenizas
luchamos por hacer oro
y así inalterable sea la piedra ígnea.

el espejo es un agujero de las aguas
                        que se van coagulando
¿cuál es entonces el profundo alivio
                        y la más cruel esperanza?
cantan los gallos      me enrosco en
                                   una vida de sangre
todo sucede porque hay una gran indigencia
¿qué debo hacer para que me sea propicio el mal
            y reciba yo incremento
            de unas aves cegadas?
estremécese la escoria en mi costado
y truena el sol
                        viene la secreta semejanza
                                   cuando te arranco
la Máscara
en un espejo bellísimo
            y veo que nunca ha sido niquelado
                        ¿diría por tanto que la razón de mi existir
es la propia imagen de mi sobrecogimiento?


(La medusa, 2006, póstumo)