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LOS GRANDES AMORES DE JEAN COCTEAU

CRONOLOGÍA Naturalmente el propósito de esta nota no es el chisme sino iluminar algunos pasajes biográficos del más grande multiartista...

sábado, 20 de febrero de 2016

MÚSICA FÚNEBRE PARA UMBERTO ECO, poema inconcluso




Empiezo el poema "Música fúnebre para Umberto Eco" con un ritmo aproximado a la escritura automática, a los pocos minutos de conocer la noticia. Escribo de un solo impulso hasta la línea de los alacranes y me alegra ver que el pensamiento está organizado de antemano. Eso permite advertir que mucho de lo que se entiende por automatismo en el surrealismo no es tanto atribuible al método de escritura como a la estructura (o falta de ella) en la mente del autor

Hasta ahora nunca podría haber contado que la escena de Cristian Slater haciendo el amor con Valentina Vargas en la película de Jean Jacques Annaud fue una especie de epifanía para mí. La vi el mismo año de su estreno en un pequeño cine de arte en Curicó, la ciudad ominosa, y desde entonces la he visto unas 10 veces más. Como muchos, leí el libro después de la película. Fue en una cabaña de Los Queñes en el invierno de 1990 después de perderme en una montaña donde casi muero. Tampoco me atrevería a contar en otras circunstancias que Adso de Melk fue el último amigo invisible que recuerdo haber tenido, de manera que con él se cierran los procedimientos mentales de mi infancia propiamente tal, de modo bastante tardío me temo. Intento distinguir entre lo que es esa figura del amigo imaginario y lo que es una fantasía sexual propiamente tal, aunque admito que en este caso ambos tópicos tienen sintonía. Alrededor de 1994 recién leo "El péndulo de Foucault" y fue un acorde perfecto para mi improvisación alquimista de aquellos años. Quisiera tener la desfachatez de decir que me gusta más que "El Nombre de la Rosa" pero sería una mentira.

Creo que Umberto Eco entendía más de la historia política medieval que de la contemporánea. Pudo hacer y decir más sobre este último período del mundo, sobre la injerencia de las potencias occidentales en el desastre de Medio Oriente. Su capacidad de atención se quedó en el año 2000. Su comparación entre el nazismo y el Estado Islámico me parece desafortunada. No obstante su no alineamiento político es casi perfecto. Su equidistancia de la izquierda lo hace el último intelectual creíble del siglo XX. No quedan más.

Ahora el poema quedó incompleto después del primer impulso y me doy cuenta de que terminar un poema ya no tiene la misma importancia para mí, no despierta el mismo entusiasmo. No quedaría más que decir algo sobre la partida del maestro con las mismas palabras de Adso en su vejez (la que para mí es irrepresentable), consignando que mi ateísmo lo permite, sobre todo porque la idea no es teocéntrica sino nihilista:


"Ruego siempre que Dios haya acogido su alma y le haya perdonado los muchos actos de orgullo que su soberbia intelectual le hizo cometer. Caeré en la divinidad silenciosa y deshabitada donde no hay obra ni imagen. Hace frío en el scriptorium, me duele el pulgar. Dejo este texto, no sé para quién, este texto, que ya no sé de qué habla: stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus."




 



MÚSICA FÚNEBRE PARA UMBERTO ECO


No bien abierta la tumba fue hallada culpable la rosa,
su corola con dientes marcados arrebatada a los perros
para volver a ocupar un lugar en el proscenio.
No bien abierta la tumba fue hallada no virgen la rosa
y devuelta maculada a sus jardines.
En el cortejo había asteroides sin dientes,
quejas de motores en pleno embriague de mutación
entre ser causa y dejar de ser efecto;
había mortajas en desuso
y mariposas con raíces en el siglo pasado,
cálculos eviscerados por azares, niños de probeta
demasiado inteligentes para su fase de gestación:
abortados, librados del peligro;
fantasmas con marcapasos
injertaban en la memoria de sus hijos
algunos tics característicos de la secta.
Se dispuso de lenguas congeladas, tripas sacras,
tablillas paleojurídicas traducidas a diversos ritmos
mientras el solista de la banda de rock funerario
sabe que su rubato con efecto pesado
engendrará una nueva especie pero lo hará lento,
amorosamente, como la degradación de los féretros.
El cortejo está siendo capturado
por millones de ojos facetados capaces de descomponer
cada código genético
en busca de un antecedente sobre el primer estupro
para convertirlo en evangelio.
Se dispuso vasijas protohistóricas
con semillas aún fértiles adentro;
liturgias a tablero vuelto, las catedrales abarrotadas
de televidentes muertos con la mano en la perilla de encendido,
traseros con cirios de cumpleaños
para los sacrificados del ritmo bimilenario.
Sobre el escritorio los sapos mutagénicos
dieron el primer salto evolutivo de su especie
pero esto no será advertido hasta dentro de 100 años
y para ellos nunca será útil,
a lo sumo será interpretado, almacenado en un chip
donde a los niños del futuro se les inventará un origen.
No bien abierta la tumba
la rosa fue incinerada para impedir su vergüenza
y fue descuartizado Ganímedes para impedir su rapto
y fue preñada Leda para impedir su envejecimiento.
Toda la música admisible sonó hueca e impostada,
indigna de distraer a los ejércitos a pocas millas de distancia,
indigna de interrumpir el acto de amor
entre un decapitado y su verdugo
cuando ambos eyaculan sobre la misma arena
mientras los alacranes dan otro salto evolutivo de su especie
que recién hace útil el salto anterior ocurrido hace un milenio.












miércoles, 17 de febrero de 2016

FOTOGRAFÍA DE HUGH HOLLAND

Lo que nos asombra de Hugh Holland es el modo en que congela el movimiento atrapando el equilibrio y la proporción del cuerpo en una toma espontánea, contra el tiempo real, deteniendo una danza sin apagar el ritmo. Sería una hipocresía negar el influjo erótico que desprenden sus imágenes como sería un despropósito reducir la significación de la imagen en el solo erotismo. Lo que ocurre es que, en su ángulo más fino, la maestría plástica de Holland radica en esa detención atemporal de la energía del cuerpo, en un intento de contención del deseo, como si dijéramos un intento de contener la respiración en ese momento adánico, inaugural que prefigura la escena cuando su lente la captura, con una acción casi de milagro, que reta al asombro y produce la ilusión de presenciar algo en el momento mismo en que es creado, haciéndonos testigos de un nuevo orden. Una composición instantánea que suspende la fugacidad y nos la participa justo antes de romper el hechizo. Su arte depende de ese resuello, esa inquietud repentina, ese golpe del instante que quita el aliento y se vuelve permanente en la imagen, como un ejercicio de seducción que se resiste a no ser eterno. 


Otra arista no menos esencial es el modo en que interpela los códigos de la imaginación sexual hetero-normativa, instalando al sujeto masculino en el protagonismo de la belleza y el contacto natural que hermana cuerpos y objetos con una atmósfera fundacional, autónoma, en un relato tácito de intimidades secretas capaces de configurar un mito, así los "Muchachos de la caverna", los ángeles, el desnudo sobre una carrocería vieja en que el pájaro posado es metáfora del cuerpo y no al revés, o sus ya legendarios skaters: seres volátiles de un ballet urbano donde las albercas secas son re-visitadas por el vicio de la velocidad y la provocación. 

Lo corporal, lo pagano, lo panteísta, lo genital, el narcicismo, la juventud masculina no mediatizada sino que apoderada de sí misma son algunos de los argumentos plasmados en esta obra de encantamiento y pulsión sustraída al deterioro y sin embargo tan conscientes de lo efímero de su impulso. Es una imagen imprevista para ganar la sugestión desafiante y el peligro de volver a ver los cuerpos.















(todas las fotografías pertenecientes a Hugh Holland)


Enlaces recomendados:


http://malafepiedranegra.blogspot.cl/2014/10/aqui-hace-falta-el-lente-de-hugh-holland.html


martes, 16 de febrero de 2016

CARAVAGGIO

(de ÍNDEX, Ed. Etcétera, Concepción, 2015)




















1



Yo sí que he decapitado hombres,
no tengo indulgencia ni espero recibirla,
no conozco color que aplaque los odios
siempre en aleación con otros deseos:
la rabia ocre y la lujuria añil, por ejemplo
dan escarlata de labios extasiados
por inminencias que aproximan a la muerte;
el miedo marfil y el hambre cielo
dan el esmeralda que induce a la música
y al espectro ondulante de la piel de los enfermos.
Estuve enfermo, lo recuerdo, y sé de lo que hablo.
Decapitar no es nada, hay que saber
qué hacer después con la cabeza, tener el gesto
incubado en las manos, intuir el olor
de la médula mucilaginosa
que no da tiempo al arrepentimiento.
Hay que saber lo que siente un condenado.
Yo lo sé, porque lo estuve, y no hablo
ni dibujo algo que no he visto.


2


Yo sí que he desnudado ángeles,
soy cazador avezado de sus señas,
los reconozco en el aire,
sé qué partículas dejan cuando se desmaterializan,
cuando ejecutan su inocencia de animales narcisistas,
cuando persiguen el placer obstinado de las manchas
y huyen de las dimensiones aéreas
persiguiendo plasmaciones donde dejar sus nervios.
Yo sé cuánto de niño y cuánto de ave
hay en ellos, los he poseído sin remordimiento
porque los niños saben cómo detenerse
pero prefieren el vértigo de anunciar mundos imposibles
y encender en la carne los colores del secreto.
Los he visto en las gradas de suburbios
intercambiando besos, silbidos, dándose uvas en la boca
o tañendo el laúd sin haber recibido lecciones
porque no hay maestro que instruya los instintos.
Fui ángel, lo recuerdo, y sé de lo que hablo.


3


Yo sí que he visto reinar a las mujeres
con su velocidad de sabias vengativas,
las más diestras en actuar muertes sagradas;
madres y esposas de profeta son las más costosas,
cobran en poder, en oro de maldiciones.
He sentido lo que siente una mujer al ser poseída,
he comprado hijos y he pagado por engaños bien escriturados
donde el cliente pertenece a un lienzo vivo.
He sido prostituto, lo recuerdo, y sé de lo que hablo.
Tenía un tono de arlequín en las mejillas
y las crenchas revueltas por la trementina.
Me amaban en hospicios los condes y los cardenales
y escribí en un cuchillo: "sin esperanzas, sin miedos"
porque así fue mi pérdida de fe: el nombre químico
del plomo que se me adentró por inhalación en la sangre.
Yo sí que he visto objetos dispersos
después de un sueño agitado
y sé de las nuevas conexiones
que la fiebre deja, y el placer maligno.














(Todas las obras pertenecen al catálogo Caravaggio. 
El "Sacrificio de Isaac" que se muestra en el último lugar es de autoría controversial, 
atribuido también a Bartolomeo Cavarozzi aunque esta hipótesis no se ha confirmado.)


sábado, 6 de febrero de 2016

INTERVENCIONES DE STEPHEN HAWKING EN PINK FLOYD


El astrofísico inglés Stephen Hawking (Oxford, 1942) ha colaborado dos veces con el grupo de rock progresivo Pink Floyd.


Pink Floyd hacia 1994

1.-

La primera intervención corresponde a la canción Keep Talking del álbum "The division bell" de 1994. Es el track N° 9 del disco con una duración de 6.11 minutos. Fue el lado B del single respectivo y ocupó el N° 1 en el ranking de emisiones radiales en Estados Unidos durante 6 semanas de 1994, según la revista Billboard. El texto de la canción fue escrito por la novelista Polly Samson y la música fue compuesta por David Gilmour y Richard Wright. Es un texto complejo distribuido en varias voces, donde el contenido se alterna como una especie de diálogo imposible entre dos hablantes. Este concepto dramático de incomunicación está expresado entre el vocalista principal (Gilmour) y el coro de voces que hace una suerte de réplica durante la primera parte. Luego de un solo instrumental de guitarra y teclados el texto principal vuelve en el coro y es replicado por una voz distorsionada con efecto de guitarra talk box. Los segmentos pertenecientes a Stphen Hawking se complementan con el texto, particularmente hacia el final de la canción cuando dice "It doesn't have to be like this", replicando el pasaje cantado donde se dice:


I'm feeling weak now
but I can't show my weakness.
I sometimes wonder
where do we go from here.



Me siento débil ahora
pero no puedo mostrar mi debilidad.
A veces me pregunto
a dónde vamos desde aquí.




A su vez en esta sección el coro se alterna diciendo:


What are you feeling.
You never talk to me.
What are you thinking.
What are you feeling.



¿Qué estás sintiendo?
Nunca hablas conmigo
¿Qué estás pensando?
¿Qué estás sintiendo?



The Division Bell, Pink Floyd, 1994

Enlace recomendado:


Intervención de Stephen Hawking en KEEP TALKING:



For millions of years mankind lived just like the animals then something happenend which unleashed the power of our imagination. We learned to talk.


It doesn't have to be like this.

All we need to do is make sure we keep talking


Durante millones de años la humanidad vivió igual que los animales. Entonces hubo un acontecimiento que desató el poder de nuestra imaginación. Aprendimos a hablar.

Esto no tiene por qué ser así.

Todo lo que tenemos que hacer es asegurarnos de seguir hablando.



2.-

La segunda colaboración del científico británico en un álbum de Pink Floyd corresponde a la canción Talkin' Hawkin de "The endless river" de 2014. Se trata de una pieza instrumental compuesta por David Gilmour y Richard Wrihgt que figura en el track N° 14 del álbum con 3.25 minutos de duración. La última frase de la voz insertada de Hawking expresa la misma idea final de la canción de 1994.

Intervención de Stephen Hawking en TALKIN' HAWKIN:


Speech has allowed the communication of ideas, enabling human beings to work together to build the impossible.


Mankind's greatest achievements have come about by talking.


Our greatest hopes could become reality in the future.

With the technology at our disposal the possibilities are unbounded.

All we need to do is make sure we keep talking.


El "habla" ha permitido la comunicación de ideas, la habilitación (activación) de los seres humanos para trabajar juntos y construir lo imposible.

Los mayores logros de la humanidad han ocurrido por (la capacidad) de hablar.

Nuestras mayores esperanzas podrían convertirse en realidad en el futuro.

Con la tecnología a nuestra disposición las posibilidades son ilimitadas.

Todo lo que tenemos que hacer es asegurarnos de seguir hablando.


The Endless River, Pink Floyd, 2014
Enlace recomendado:


S. Hawking hacia 1965


Cabe mencionar que el astrofísico inglés padece una enfermedad degenerativa que tiene como efecto la parálisis progresiva y en la actualidad sólo puede hablar a través de un sensor conectado a su silla multifuncional. Por medio de este dispositivo es posible decodificar los sonidos guturales que emite el científico, los que son adaptados por medio de un tablero que él mismo manipula con dos dedos de su mano izquierda que aún conservan movimiento. Este dispositivo transforma las emisiones electrónicas en voz computarizada semejante a un sample. La máquina es capaz de articular expresiones completas incluso con inflexiones gramaticales o de intención. La silla ha sido adaptada varias veces debido a los avances de la enfermedad, haciéndose cada vez más compleja. El científico se ha declarado fans de Pink Floyd desde su época universitaria y ha manifestado en entrevista a la BBC (1994) que participar en un disco de Pink Floyd es el cumplimiento de un sueño largamente acariciado.

Enlace recomendado: