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LOS GRANDES AMORES DE JEAN COCTEAU

CRONOLOGÍA Naturalmente el propósito de esta nota no es el chisme sino iluminar algunos pasajes biográficos del más grande multiartista...

domingo, 25 de junio de 2017

PÁGINAS MANCHADAS (2)

continuación de: http://malafepiedranegra.blogspot.cl/2017/06/paginas-manchadas.html





No te llevaron a conocer a los elefantes.
No te enseñaron donde vienen a morir.
No te dijeron cuánto cabe en su perímetro,
cuánta raíz tiene su sombra.
Debiste comprobarlo solo.
Te dejaste envolver por sus orejas
en posición fetal, te pusiste en cuclillas bajo ellos
para bañarte con sus litros de orines amarillos
ya que decían que ése era el origen de tu pelo,
llegaste sacudiendo la cabeza,
salpicando a los invitados.
Te dejaste enrollar por su trompa
y siempre quisiste que tu prepucio fuera así de largo
para ahorcar con él a los incrédulos y azotar a las madres.
El espejo cenagoso te ofrece más de ti mismo
y lo volteas para poner el reloj en reversa.
El espejo cenagoso no tiene comienzo
y hundes el brazo para ver qué hay al fondo,
lo retiras untado de esperma de animal sagrado,
escurriendo el líquido viscoso
de las medianoches que quedan al otro lado de las puertas,
en el otro hemisferio de los reinos que dan vueltas al cráneo.
Las tabletas del sueño, la pradera en llamas
ya estaban en tus sábanas más antiguas.
Recorriste todo el parque buscando quién te escuchara.
Por años describiste a la perfección los elefantes

pero nunca supiste adónde se iban.





El volcán; corre a dar aviso;
que se salven solamente los niños
y emigren a fundar otro reino
donde negarse el placer esté prohibido.
El volcán. Es la carta que falta
entre La Torre y La Muerte.
Pone los cuerpos a salvo del amor
montaña abajo. Es el volcán
que engendra las islas vacías
donde se aparean los próximos dioses.
Un estado entre el fuego y el agua de piedra,
un elemento que no tiene pasado.
Corre a decir que elijan bien sus posiciones
antes del baño de ceniza
porque de esas posiciones quedarán sus moldes.
Si no sabes articular ideas
que merezcan convertirse en últimas palabras
éste es tu momento: los presagios
devuelven la espera con más prisa;
el magma es el momento, el esperma rojo
y la uretra sonriente de la cima.
Corre a dar aviso: que sólo se salven

los pájaros y los niños.






De cualquier modo que se le tome
el árbol no dará su consentimiento
ni como parto ni como pesadilla.
En las copas más altas
los niños han quemado la casa
porque los pájaros no regresan
desde que fueron compartidos los secretos
en la traición de los hermanos mayores.
Los más recalcitrantes usan antifaces
que les permiten la visión facetada de las libélulas.
Los menos contumaces suben desnudos
a ensayar las posturas de la cópula o la muerte
que han aprendido por el ojo de la cerradura.
La instrucción ha terminado,
el árbol se está abriendo.
Ya se ha despojado de su corazón leñoso

para que entren los hijos perseguidos por Medea.





Proyecto financiado por 
el Fondo del Libro
y la Lectura, Creación, 2017

LA MUERTE DE ANACREONTE

Leopoldo María Panero

de Dioscuros (1982)

Se transcribe según "L.M. Panero; Poesía Completa 1970-2000; 6ª edición (2017); Ediciones Visor, España










"Me enamoré de Cleóbulo,
el de los dulces, blancos ojos
y estoy loco y no estoy loco,
y deliro y no deliro."

Anacreonte


Razono en la taberna esa cercana al puerto
más oído por las olas que los marineros
que no sé ya si ríen o si apenas me escuchan
que el amor es un sueño tan sólo para esclavos
y cuando veo un ciervo, no apunto a sus ojos
y en mis dardos se pudren las venas que en él hubo.
Mas si el amor es sueño qué fuiste tú Cleóbulo
¿qué signo es mi vida?




H. List
***

Cuando aparecen en el umbral tus pies
desnudos en las doradas sandalias calzados
y en la fresca savia de tus crueles ojos veo, Flavio,
lo que ha de sucederme, miles
de flores se encienden entre el miedo de mi pecho.


***

Cuando por fin, Alcmanes, amor nos declaramos
no en un árbol quisimos grabar el desposorio
yo de mujer vestido, tú en el pelo guirnaldas
no en un árbol quisimos grabar aquella unión
y que fuera la dríada del único portento
testigo vano y mudo pues detesto a los dioses:
en medio de aquel bosque tropezamos a un niño
y en su espalda rosada, con fuego,
lentamente escribimos los nombres.

***

A Terímaco, honrando su memoria

Recuerdas que en el día
feroz en que muriera
la suave Cipria de quien tan dulcemente
H. List
en las noches de estío con la boca abusábamos ambos
unimos nuestra orina en el único vaso
y bebimos los dos con la risa de un niño?


***

Filóstrato, si muero ¿beberás de mis venas?
No desprecies el vino que el dolor enriquece
y al que la noble muerte da el sello más preciado.
Hunde el vaso hasta el fondo en la bañera
que está ya casi entera de ese color de Marte
y bebe luego un grande trago, y al festín invita
a doncellas y amigos.

  
 
posible Anacreonte


1970


viernes, 23 de junio de 2017

HUMOR NEGRO Y SURREALISMO EN LA POLÍTICA DE CHILE ACTUAL


El ex Presidente Sebastián Piñera y actual candidato de Derechas -en sus variopintas formas neoliberales, liberales, anarco-individualistas, corporativistas, clericales, etc- , en próspera campaña por un segundo mandato, hace un chiste en un acto público:

"Me acaban de sugerir un juego muy entretenido, es muy sencillo. Todas las mujeres se tiran al suelo y se hacen las muertas, y todos nosotros nos tiramos encima y nos hacemos los vivos".

La broma es de inmediato aprovechada por sus adversarios de la izquierda -en su variopintas formas socialdemócratas, socio-liberales, neo-comunistas, ultraizquierda, populistas, academicismo de género, academicismo neo-trostkista, farándulas progre, etc.- para hacer un operático coro de fustigaciones, manifestando, aliños más, aliños menos, que el chiste encubre una apología de la violación. Naturalmente la guaripola de la campaña mediático-operática fue la Presidente de la República, ausente en la atención pública desde el verano, cuando fue la crisis de los megaincedios. La Presidente señala -y cómo no- en su cuenta de twiter:

"Una violación es expresión de la mayor violencia contra las mujeres. Bromear con eso es despreciarnos a todas y no es aceptable."

Con el correr de los días se hace conocido que el chiste pertenece a un humorista y comunicador social que en realidad, lo ha repetido varios veces desde hace 15 años.

El asunto es banal, es pobre y es ruidoso, como casi toda la política chilena actual, pero se puede hacer una observación: la incorrección política del humor negro. En realidad, con esta broma, espetada sin razón de ser y espontáneamente, el candidato y ex Presidente viene a ser el gran continuador de una línea subterránea de humor negro y giros surrealistas en la política chilena reciente. El capítulo anterior más sonado podría ser el regalo de una muñeca de goma -un juguete erótico poco estimulante pero emblemático del juego sexual no convencional- al Ministro de Hacienda en un acto público de empresarios con el mensaje "para que caliente la economía", que también fue cuestionado operáticamente por los órganos ideológicos del variopinto "progresismo". En esa oportunidad la acusación era que tanto el ministro como el candidato de un sector del oficialismo -que va dividido actualmente en dos candidaturas a la deriva- "se rieron" haciendo gala del contenido "machista" de la broma.



Otro capítulo de surrealismo anárquico se produjo en el parlamento hace poco más de un año atrás, cuando el diputado socialista Marcelo Schilling respondió a un grupo de mujeres que se manifestaban en la gradería del parlamento durante una sesión, momento en el cual el diputado, creyendo que su micrófono estaba apagado, les espeta la frase: "¡fuera viejas culiás!" (apócope de "culiadas", ver diccionario de chilenismos).

Volvamos al chiste de Piñera. Hay que aclarar que más que broma es un juego de palabras, un retruécano, esto es "Una figura retórica de construcción que consiste en la contraposición de dos frases formadas por las mismas palabras con el orden invertido en una de ellas, con el fin de que presenten un significado contradictorio o antitético." (RAE).

Como tal, la expresión "se tiran al suelo" se corresponde con "nos tiramos encima" así como "se hacen las muertas" se corresponde con "nos hacemos los vivos". No puede inferirse la "apología de la violación" si no es mediante un alambicado ejercicio ideológico que hace suponer la falta de voluntad en la acción, pese a que los verbos empleados la dan por descartado ya que 1.- se propone como un juego, 2.- los verbos "tirarse" y "hacerse" contienen el pronombre en posición enclítica suponiendo la acción voluntaria del sujeto, sin cuya concurrencia -la voluntad- no se puede completar la acción. También, como es un retruécano, se puede combinar con cualquier género del sujeto, a gusto de la fantasía: ellos se tiran al suelo y los otros se tiran encima, o ellas y ellas o al revés más literal: "ellos se hacen los muertos y ellas se hacen las vivas encima", lo cual por cierto habría sido mucho más divertido. Sin ir más lejos -aunque se llega- es una broma que tiene una apelación al infantilismo como motor de fantasía sexual en el adulto -en su sano juicio y no el tonto grave, se supone-, dado que entre los niños es común el juego de "el montoncito". También son comunes las expresiones populares "meterla doblado" o "no le aguantes la puntita que la mete toda" con muchas variantes, donde queda consignado en todos los casos el componente de la búsqueda de contacto sexual por medio de la astucia o la seducción del imprevisto que gatilla la voluntad sexual y cambia el contexto de la escena imaginaria.

La sobrerreacción de los voceros y actores -¿actuantes?- políticos del oficialismo y otros -en sus variopintas expresiones- pone en evidencia no sólo el doble estándar, como señala certeramente la  dirigente Cecilia Pérez, sino sobre todo, señala la falta de capacidad de humor negro, es decir la tontería grave, el moralismo y el germen de la censura, en otro capítulo de lo que fue sindicado por Ortega y Gasset como "la irrupción de una nueva beatería de izquierda". Baste pensar que una diputada del Partido Comunista que tiene línea dura y directa con Cuba fue una de las pregoneras de esta campaña mediática con su acostumbrado uso de la victimización y el histrionismo emocional, al decir "hasta cuándo aguantamos que la violación sea un tema de tallas!". Pues bien, tranquila, como es un retruécano de humor negro, habría que volver a explicar para los entendimientos más lentos, que sólo comunica una acción que se completa por medio de la imaginación y el ingenio imprevisto, sugiriendo un juego en el que media la voluntad, puesto que de lo contrario no sería juego. Agreguemos que el humor negro se caracteriza por el sarcasmo físico y el doble sentido de carácter sexual y no es un referente menor de la literatura sino un rasgo distintivo de varios géneros de ella. Eso sin mencionar que entre las tradiciones literarias -tradiciones de ruptura como decía Paz- que mejor consignan la psicología y la fantasía sexual, como el surrealismo y las vanguardias post románticas, se deja sentado desde el Marqués de Sade en adelante que entre la violencia sexual y el acto amoroso lo único que media es el ejercicio de la voluntad. Dicho de otra forma, una persona recibiendo azotes en el acto sexual tanto puede ser un abuso como puede ser un ejercicio de placer: mismo acto, mismas personas, sólo definidas por el ejercicio de voluntad o fantasía puesto en la acción, dado que es imposible "hacerse el muerto" involuntariamente.

Por cierto, es comprensible que una diputada comunista y otra socialista -que es cubana- tengan tan mal sentido del humor negro, puesto que el régimen de la isla -que ellas admiran- mantuvo incomunicado durante 3 meses en una mazmorra al artista plástico Danilo Maldonado por una acción de arte-protesta en la que escribió en dos cerditos vivos los nombres propios Fidel y Raúl, y los echó a correr por una avenida. Allá tienen todo el poder y los medios. Acá sólo les queda la psicosis colectiva alentada por un gobierno a la deriva y tres candidatos continuistas de los cuales dos son periodistas instalados en campaña por medio de encuestas. No importa en todo caso. Es el mal menor de la democracia y sus ventajas son incalculablemente mayores, como por ejemplo, tener humor negro y algo que a las nuevas beaterías de izquierda les cuesta mucho: libertad de expresión sin doble estándar.



domingo, 11 de junio de 2017

"LA TIERRA BALDÍA" DE T. S. ELIOT




Entusiasmo gozoso e insidioso en su relectura

Resultado de imagen de t s eliot la tierra baldíaT. S. Eliot, es un poeta que cuesta leer. Obsesionado con la cuestión metafísica, la especulación del tiempo y la relación tensa -aunque es una tensión filosófica, rara vez empírica- entre el ser y el estar, la mayor parte de su poesía parece tender a la nada misma y la cosa ninguna. Es por la tanto una poesía completamente opuesta a la idea de poesía de experiencia. Esta tendencia fatal de la abstracción es llevada al colmo en los insufribles "Cuatro Cuartetos" que más encima no son 4 bloques de 4 poemas como podría esperarse sino que son 4 de 5 cada uno. Se lee y no se va quedando nada. El poema se va deshaciendo, anulando a sí mismo, fatigando, desconectando de cualquier asidero que de pronto logra sugerir. Terminado el último punto no hay más que un montón de líneas mancornadas.

Si lo dicho anteriormente es válido para todo Eliot, hay que decir que "La tierra Baldía" se redime y lo redime -al autor- por cumplir varias de las muchas cosas que es dable pedir a un poema: convoca arquetipos, incorpora ritmos coloquiales sin abuso de la cotidianeidad, sintetiza conceptos en personajes icónicos, elabora sistemas de símbolos, se deja leer, se conecta con superficies reconocibles. Sin embargo su fortaleza es su fracaso: está escrito en clave cifrada, es un código. Los personajes están relatando una épica que se alimenta de la misma materia que Cuatro Cuartetos (que son 4 de 5 cada uno!), sin embargo en el caso de Tierra Baldía hay una amabilidad expresiva que los permite atender, aunque excedan sus pretensiones.

Los muertos que se levantan, la chica que frota las rodillas con su primo en un bote, la treintona sin dientes que se hizo un aborto y su marido el soldado Alberto, la comadrona, el rey Tiresias con sus tetas peludas, el mercader fenicio que se ahoga, los flemáticos que juegan ajedrez, etc, terminan siendo el entramado de una herida, o la batalla por convalecer con lucidez en paralelo con la declinación de la fertilidad de la tierra, como se dice que ocurre en las sagas del Rey Arturo mientras éste resiente la herida que le propinó su hijo y a la vez medio-hermano, el espléndido Mordred, fruto del incesto entre el Rey y su hermana Morgana. Hay notas de paganismo, ritos de fertilización al estilo de las cremaciones pre-cristianas, similares en los ritos funerarios y en los inicios de las siembras, cuando se practica el roce a fuego con los desechos de la cosecha anterior.

En La Tierra Baldía hay algo acezante, susurrante, sibilante, tanto en el sentido del vaticinio como del entredicho, el mal presagio, la confusión de los signos. Hay un afán desesperado por asignarle sentido a los rituales cotidianos como una forma de resistirse a la miseria del ciclo vital, que parece recordar a cada momento la máxima de S. Fitzgerald tan querida por Leopoldo M. Panero: "evidentemente toda vida es un proceso de demolición". Lo que resulta es un collage, un palimpsesto, un acertijo, en el cual, desde el punto de vista del poema, tienen sentido todas las partes pero escasamente el conjunto. El que uno lo relea, el que provoque la sugestión de un nexo entre las partes, el que uno se detenga en algunas escenas deliciosas, es mérito de su autor, que supo hilvanar un artificio tentador para el instinto y para la inteligencia a la vez, cosa que no es poco decir. Es muy posible que esta estrategia lírica la haya tomado Eliot después de mucho ejercitar las técnicas de Ezra Pound, a quien le dedica el poemario (o poema extenso, con buena voluntad, unitario) y de quien, no pocas malas lenguas afirman que fue el corrector y hasta -en el colmo de la suspicacia- el coautor encubierto de La Tierra Baldía.

Sea como sea y sea lo que sea, The Waste Land es el título más cercano a un ritual de iniciación de la literatura del siglo XX. A dónde conduce ese rito, por fortuna, no se agota en su afanosa exégesis.



 La tierra baldía


A Ezra Pound il miglior fabbro.

1. El entierro de los muertos

Abril es el mes más cruel: engendra
lilas de la tierra muerta, mezcla
recuerdos y anhelos, despierta
inertes raíces con lluvias primaverales.
El invierno nos mantuvo cálidos, cubriendo
la tierra con nieve olvidadiza, nutriendo
una pequeña vida con tubérculos secos.
Nos sorprendió el verano, precipitóse sobre el Starnbersee
con un chubasco, nos detuvimos bajo los pórticos,
y luego, bajo el sol, seguimos dentro de Hofgarten,
y tomamos café y charlamos durante una hora.
Bin gar keine Russin, stamm' aus Litauen,
echt deutsch.
Y cuando éramos niños, de visita en casa del archiduque,
mi primo, él me sacó en trineo.
Y yo tenía miedo. Él me dijo: Marie,
Marie, agárrate fuerte. Y cuesta abajo nos lanzamos.
Uno se siente libre, allí en las montañas.
Leo, casi toda la noche, y en invierno me marcho al Sur.

¿Cuáles son las raíces que arraigan, qué ramas crecen
en estos pétreos desperdicios? Oh hijo del hombre,
no puedes decirlo ni adivinarlo; tú sólo conoces
un montón de imágenes rotas, donde el sol bate,
y el árbol muerto no cobija, el grillo no consuela
y la piedra seca no da agua rumorosa. Sólo
hay sombra bajo esta roca roja
(ven a cobijarte bajo la sombra de esta roca roja),
y te enseñaré algo que no es
ni la sombra tuya que te sigue por la mañana
ni tu sombra que al atardecer sale a tu encuentro;
te mostraré el miedo en un puñado de polvo.

Frisch weht der Wind
Der Heimat zu
Mein Irisch Kind,
Wo weilest du?

"Hace un año me diste jacintos por primera vez;
me llamaron la muchacha de los jacintos".
-Pero cuando regresamos, tarde, del jardín de los jacintos,
llevando, tú, brazados de flores y el pelo húmedo, no pude
hablar, mis ojos se empañaron, no estaba
ni vivo ni muerto, y no sabía nada,
mirando el silencio dentro del corazón de la luz.

Oed'und leer das Meer.

Madame Sosostris, famosa pitonisa,
tenía un mal catarro, aun cuando
se la considera como la mujer más sabia de Europa,
con un pérfido mazo de naipes. Ahí -dijo ella-
está su naipe, el Marinero Fenicio que se ahogó,
(estas perlas fueron sus ojos. ¡Mira!)
aquí está la Belladonna, la Dama de las Rocas,
la dama de las peripecias.
Aquí está el hombre de los tres bastos, y aquí la Rueda,
y aquí el comerciante tuerto, y este naipe
en blanco es algo que lleva sobre la espalda
y que no puedo ver. No encuentro
el Ahorcado.Temed la muerte por agua.
Veo una muchedumbre girar en círculo.
Gracias. Cuando vea a la señora Equitone,
dígale que yo misma le llevaré el horóscopo:
¡una tiene que andar con cuidado en estos días!

Ciudad irreal,
bajo la parda niebla del amanecer invernal,
una muchedumbre fluía sobre el puente de Londres, ¡eran tantos!
Nunca hubiera yo creído que la muerte se llevara a tantos.
Exhalaban cortos y rápidos suspiros
y cada hombre clavaba su mirada delante de sus pies.
Cuesta arriba y después calle King William abajo,
hacia donde Santa María Woolnoth cuenta las horas
con un repique sordo al final de la novena campanada.
Allí encontré un conocido y le detuve gritando: ¡Stetson!
¡tú que estuviste contigo en los barcos de Mylae!
¿Aquel cadáver que plantaste el año pasado en tu jardín,
ha empezado a germinar? ¿Florecerá este año?
¿No turba su lecho la súbita escarcha?
¡Oh, saca de allí al Perro, que es amigo de los hombres,
pues si no lo desenterrará de nuevo con sus uñas!
Tú, hypocrite lecteur! -mon semblable -mon frère!"


2. Una partida de ajedrez

La silla en que estaba sentada, como un bruñido trono,
se reflejaba en el mármol, donde el espejo
de soportes labrados con pámpanos y racimos
entre los cuales un Cupido dorado se asomaba
(otro ocultaba sus ojos bajo el ala)
copiaba las llamas de los candelabros de siete brazos
que arrojaban su luz sobre la mesa mientras
el brillo de sus joyas, desbordando profusamente
de los estuches de raso, subió a su encuentro.
En redomas de marfil y cristal policromo,
destapadas, acechaban sus raros perfumes sintéticos,
ungüentos, en polvo o líquidos -turbando, confundiendo
y ahogando los sentidos en olor; agitados por el aire
fresco que soplaba de la ventana, ascendían,
alimentando las alargadas llamas de las velas,
proyectando sus humos sobre los laquearios,
animando los diseños del artesonado techo.
Enormes leños arrojados por el mar, patinados de cobre,
ardían verdes y anaranjados, en su marco de piedra policroma,
y en su luz mortecina nadaba un delfín tallado.
Sobre la repisa de la chimenea -ventana abierta
a una escena silvestre- estaba representada
la Metamorfosis de Filomela, tan rudamente forzada
por el bárbaro rey; pero aún allí el ruiseñor
llenaba todo el desierto con inviolable voz
y todavía ella lloraba, y aún el mundo persigue
"Tiu Tiu" a oídos sucios.
Y otros tocones marchitos de tiempo
se alzaban en los muros, donde figuras de ojo abiertos
se inclinaban, imponiendo silencio a la estancia.
Se oyeron pasos en a escalera.
Al resplandor del fuego, bajo el cepillo, sus cabellos
se cruzaron en puntos ígneos,
brillaron en palabras y se aquietaron salvajemente.

"Estoy nerviosa esta noche. Muy nerviosa. Quédate conmigo.
Háblame. ¿Por qué nunca hablas? Habla.
¿En qué piensas? ¿Qué piensas? ¿Qué?
Nunca sé en qué piensas: Piensas."

Creo que nos hallamos en la calleja de las ratas
donde los muertos perdieron sus huesos.

"¿Qué ruido es ese?"
El viento bajo la puerta.
"¿Qué ruido es ese ahora? ¿Qué hace el viento?"
Nada, como siempre. Nada.
"¿No
sabes nada? ¿No ves nada? ¿No
te acuerdas
de nada?"

Recuerdo
que esas perlas fueron sus ojos.
¿Estás viva o no ? ¿No hay nada en tu cabeza?
Pero
O O O O ese aire Shakespeareriano:
es tan elegante
tan inteligente.

¿Qué haré ahora ? ¿Qué haré?
¿Salir tal como estoy y andar por la calle
así sin peinar? ¿Qué haremos mañana?
¿Qué haremos siempre?'
Agua caliente a las diez.
Y si llueve, un coche cerrado a las cuatro.
Y jugaremos una partida de ajedrez,
apretando nuestros ojos sin párpados, esperando que llamen a la puerta.

Cuando licenciaron al marido de Lil, yo dije
y no pesé mis palabras, lo dije sin ambages,
DENSE PRISA POR FAVOR YA ES HORA
Ahora Alberto va a regresar, procura lucir mejor.
Él querrá saber qué hiciste con el dinero que te dio
para arreglarte los dientes. Te lo dio, yo estaba allí:
que te los extraigan todos, Lil, y que te pongan una buena dentadura,
dijo él , juro que no puedo soportar mirarte.
Y yo tampoco, dije yo; piensa en el pobre Alberto,
que ha estado en el ejército durante cuatro años, quiere divertirse,
y si no lo hace contigo, ya encontrara otras, dije yo.
Entonces ya sé a quién agradecérselo, dijo ella, mirándome fijamente.
DENSE PRISA POR FAVOR YA ES HORA
Si esto no te gusta, lo mismo da, dije yo.
Otras se aprovecharán si tú no puedes.
Pero si Alberto se marcha, no podrás decir que no te han avisado.
Deberías avergonzarte, dije, de parecer tan vieja
(y no tiene más que treinta y un años)
no es culpa mía, dijo, poniendo cara triste.
Son esas píldoras que tomé para abortar, dijo.
(Ha tenido cinco ya, y casi se muere en el parto de Jorge.)
El boticario me dijo que no sería nada, pero nunca he vuelto a ser la misma.
Eres una tonta de capirote, dije yo.
Bueno, si Alberto no te suelta, no puedes quejarte, dije.
Por qué te casaste si no te gustan los niños?

DENSE PRISA POR FAVOR YA ES HORA
Bueno, aquel domingo Alberto estaba en casa, tenían jamón,
me invitaron a cenar para que saboreara el jamón caliente.
DENSE PRISA POR FAVOR YA ES HORA
DENSE PRISA POR FAVOR YA ES HORA
Buenas noches, Bill. Buenas noches, Lou. Buenas noches,
May. Buenas noches.
Adiós, adiós. Buenas noches. Buenas noches.
Buenas noches, señoras, buenas noches, adorables señoras,
buenas noches, buenas noches.


3. El sermón del fuego



El dosel del río se ha roto: los últimos dedos de las hojas
se aferran y se sumen en la húmeda ribera. El viento
cruza, silenciosamente, la tierra parda. Las ninfas se han
marchado.
Dulce Támesis, discurre plácidamente, hasta que termine
mi canción.
El río no arrastra botellas vacías, papeles de sandwiches,
pañuelos de seda, cajas de cartón, colillas
y otros testimonios de noches de estío. Las ninfas se han marchado.
Y sus amigos, los indolentes herederos de los potentados-
se han marchado sin dejar sus direcciones.
A orillas del Leman me senté a llorar...
Dulce Támesis, discurre plácidamente, hasta que termine mi canción.
Dulce Támesis, discurre plácidamente, pues no hablaré alto ni extenso.
Pero detrás de mí, en una fría ráfaga, oigo
matraqueos de huesos y risas descarnadas.

Un ratón se deslizó blandamente entre los hierbajos
arrastrando su viscoso vientre por la orilla
mientras yo pescaba en el sombrío canal
en una tarde de invierno detrás del gasómetro
meditando sobre el naufragio de mi hermano rey
y sobre la muerte anterior de mi padre rey.
Cuerpos blancos, cuerpos desnudos sobre la baja tierra húmeda
y huesos arrojados en una guardilla baja y seca,
rozados sólo por la pata del ratón, año tras año.
Pero a mi espalda de vez en cuando oigo
un estrépito de bocinas y motores, que llevarán
a Sweeney en la primavera a casa de la señora Porter
oh, la luna brillaba sobre la señora Porter
y sobre su hija
ambas se lavan los pies con agua gaseosa
et O ces voix d'enfants, chantant dans la coupole!

Tuit tuit tuit
yag yag yag yag yag yag
tan rudamente forzada
Tereo.

Ciudad Irreal
bajo la parda niebla de un mediodía de invierno
el señor Eugenides, comerciante de Esmirna
sin afeitar, con un bolsillo lleno de pasas
C.i.f. Londres: documentos a la vista,
me invitó en francés demótico
a almorzar en el Hotel Cannon Street
y luego a pasar el fin de semana en el Metropole.

A la hora violeta, cuando los ojos y la espalda
se alzan del escritorio, cuando el motor humano espera
como un taxímetro espera palpitando,
yo, Tiresias, aunque ciego, palpitando entre dos vidas,
viejo con arrugados senos de mujer, puedo ver
a la hora violeta, esa hora del atardecer que nos empuja
hacia el hogar y envía del mar a casa al marinero,
la mecanógrafa, ya en casa a la hora del té, levanta la
mesa del desayuno, enciende
su estufa y prepara su comida de conservas.
Colgadas fuera de la ventana están puestas a secar
sus combinaciones acariciadas por los postreros rayos del sol,
sobre el diván (que por la noche le sirve de cama)
hay apilados medias, zapatillas, camisas y sostenes.
Yo, Tiresias, un viejo de tetas arrugadas
vi la escena, y predije el resto-
yo también esperaba al huésped previsto.
Él, un joven carbuncular, llega,
es un empleadillo cualquiera, de mirada atrevida,
uno de esos sujetos cuyo empaque le sienta
como una chistera sobre un millionario de Bradford.
El momento es propicio, como él esperaba,
La cena ha terminado, ella está aburrida y cansada,
él trata de excitarla con caricias
que aun cuando son irreprochables, no son deseadas.
Sonrojado y decidido, él empieza el asalto;
sus manos exploradoras no encuentran resistencia;
su vanidad no necesita respuesta,
y hasta acoge bien su indiferencia.
(Y yo, Tiresias, preví, sufriendo,
todo lo que ocurrió en este mismo diván o cama;
yo, que estuve sentado bajo los muros de Tebas
y anduve por el infierno de los muertos.)
Él le otorga un final beso protector,
y baja a tientas por la oscura escalera...

Ella se vuelve y se mira un momento en el espejo,
sin advertir que su amante ya no está;
su cerebro formula un vago pensamiento:
«Bueno, el asunto terminó ya, y me alegro que así sea».
Cuando una mujer adorable comete tales locuras
y luego vuelve a pasearse sola por su cuarto,
se alisa el pelo con mano automática
y pone un disco en el gramófono.

«Esta música se deslizó junto a mí sobre las olas»
y a lo largo del Strand, calle Reina Victoria arriba
oh Ciudad Ciudad, a veces puedo escuchar
cerca de un bar de la calle Lower Thames,
el agradable lamento de una mandolina
y la bulla y la charla que sale del interior
donde los vendedores de pescado huelgan al mediodía:
donde los muros
de Magnus Mártir conservan
un inefable esplendor de jónica blancura y oro.

El río suda
aceite y brea
las barcazas derivan
con la cambiante marea
velas rojas
anchas
a sotavento, oscilan en los mástiles
las barcazas hunden
leños flotantes
al sur de Greenwich
más allá de la Isla de los Perros
Weialala leia
Wallala leialala

Elizabeth y Leicester
remando
la proa era
un casco dorado
rojo y oro
rizó ambas orillas
el viento del sudoeste
cargó agua abajo
el son de las campanas
torres blancas
Weialala leia
Wallala leialala.

«Tranvías y polvorientos árboles.
Highbury me hizo. Richmond y Kew
me deshicieron. Cerca de Richmond levanté las rodillas
acostada en el fondo de una angosta canoa.»

«Mis pies están en Moorgate y mi corazón
bajo mis pies. Después de lo ocurrido
él lloró. Me prometió "empezar de nuevo"
No contesté nada. ¿Para qué guardarle rencor?»

«En la playa de Margate
no puedo relacionar
nada con nada.
Las uñas rotas de manos sucias.
Mi gente, humilde gente que no espera
nada.»
la la.

Y entonces me marché a Cartago

Quemando quemando quemando quemando

Oh, Señor, Tú me arrancas
Oh, Señor, Tú arrancas
quemando.


4. Muerte por agua


Flebas, el Fenicio, que murió hace quince días,
olvidó el chillido de las gaviotas y el hondo mar henchido
y las ganancias y las pérdidas.
Una corriente submarina
recogió sus huesos susurrando. Cayendo y levantándose
remontó hasta los días de su juventud
y entró en el remolino.
Gentil o judío
oh, tú, que das vuelta al timón y miras a barlovento,
piensa en Flebas, que otrora fue bello y tan alto como tú.


5. Lo que dijo el trueno


Después de la roja luz de las antorchas sobre rostros sudorosos,
después del gélido silencio en los jardines
después de la agonía en lugares pétreos
y el griterío y el lloro
y prisión y palacio y reverberación
de trueno primaveral sobre lejanos montes
aquel que estaba vivo ahora está muerto
nosotros que vivíamos ahora estamos muriendo
con un poco de paciencia.

Aquí no hay agua, sólo roca,
roca y no agua, el camino arenoso
el camino serpentea entre las montañas
que son montañas rocosas sin agua
si hubiese agua nos detendríamos a beber
entre las rocas uno no puede detenerse y pensar
el sudor es seco y los pies se hunden en la arena
si por lo menos hubiera agua entre las rocas
muerta montaña boca de dientes cariados que no puede escupir
aquí no puede uno ni pararse ni acostarse ni sentarse
ni siquiera hay silencio en las montañas
sino el seco trueno estéril sin lluvia
ni siquiera hay soledad en las montañas
sino adustos rostros rojos que escarnecen y rezongan
en los umbrales de casas de fango hendido.
Si hubiese agua

y no rocas
si hubiese rocas
y también agua
y agua
un manantial
una hoya entre las rocas
si sólo se oyera rumor de agua
no la cigarra
ni la hierba seca cantando
sino rumor de agua sobre una roca
allí donde el zorzal canta entre los pinos
drip drop drip drop drop drop drop
pero no hay agua

¿Quién es ese tercero que camina siempre a tu lado?
cuando cuento, sólo somos dos, tú y yo, juntos
pero cuando miro delante de mí sobre el blanco camino
siempre hay otro que marcha a tu lado
deslizándose envuelto en una capa parda, encapuchado
no sé si es un hombre o una mujer
-¿pero quién es ése que va a tu lado?

Qué sonido es ése que se oye en la altura
murmullo de lamento maternal
qué hordas encapuchadas son ésas que hormiguean
Por las llanuras infinitas, tropezando en las grietas
de una tierra limitada por el raso horizonte
qué ciudad es ésa sobre las montañas
chasquidos y reformas y llamas en el aire violeta
torres que se derrumban
Jerusalén Atenas Alejandría
Viena Londres
irreales.

Una mujer se soltó la larga cabellera negra
y suscitó una susurrante música con esas cuerdas
y murciélagos de rostros infantiles silbaban
en la luz violeta, y batían sus alas
y con cabeza hacia abajo se deslizaron por el negro muro
y de volteadas torres en el aire
caía un redoblar de campanas reminiscentes, que daban la hora
y se oían cantos dentro de cisternas vacías y agotados pozos.

En esta arruinada cavidad en medio de las montañas
bajo la mortecina claridad de la luna la hierba canta
sobre las desplomadas tumbas alrededor de la capilla
allí esta la desierta capilla donde sólo habita el viento.
No tiene ventanas y la puerta se balancea,
los huesos secos a nadie pueden dañar.
Sólo un gallo se alzaba en la cumbrera
co co rico co co rico
a la claridad de un relámpago. Luego vino una racha húmeda
trayendo lluvia.

Ganga estaba hundido y las hojas frágiles
esperaban la lluvia, mientras las negras nubes
se amontonaban a lo lejos, sobre el Himavant.
La selva se agachó, se encorvó en silencio.
Entonces habló el trueno
DA
Datta: ¿qué hemos dado?
Amigo mío, la sangre que sacude mi corazón
la espantosa audacia de un momento de debilidad
que un siglo de prudencia no puede borrar
por eso y eso sólo es por lo que hemos existido
y ello no se hallará registrado en nuestros obituarios
ni en los recuerdos que cubre la benéfica araña
ni bajo los sellos que rompe el flaco notario
en nuestros vacíos aposentos
DA
Dayadhwam: he oído la llave
voltear en la cerradura una vez y sólo una vez
pensamos en la llave, cada cual en su prisión
pensando en la llave, cada cual confirma una prisión
pero al anochecer, etéreos rumores
reaniman por un momento a un Coriolano roto
DA
Damyata: el barco obedeció
alegremente a la mano hábil para la vela y el remo
el mar estaba tranquilo, tu corazón podía haber respondido
alegremente a la invitación, palpitando obediente
a las diestras manos.

Me senté en la orilla
a pescar, con la árida llanura a mi espalda
¿Pondré por lo menos orden en mis tierras?
El Puente de Londres está cayendo cayendo cayendo
Poi s'ascose nel foco che gli affina
Quando fiam uti chelidon -Oh, golondrina, golondrina
Le Prince d'Aquitaine à la tour abolie
Estos fragmentos han sostenido mis ruinas
Why then Ile fit you. Hieronymo's mad againe.
Datta. Dayadhwam. Damyata.
Shantih shantih shantih.

Versión de Agustí Bartra


"Triunfo de la Muerte", Brueghel.
Imagen usada en la portada de la Edición de Cátedra, 2006, Madrid, de "La tierra Baldía"




***
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lunes, 5 de junio de 2017

FE Y POESÍA, QUERELLAS A PARTIR DE PAUL CLAUDEL

Paul Claudel (1886-1955) cuenta que entró por inercia a una iglesia la víspera de navidad de 1886. Su plan era hartarse de la rutina del ritual católico y cobrar inspiración "para unos ejercicios decadentes". Con sorpresa -posiblemente fingida a favor del relato- asegura que el "espíritu santo" entró en él mientras escuchaba el Magnificat de la misa coral (no el de Bach ni de otro autor memorable; no "el" Magnificat sino "un" magnificat) y en lugar de aborrecer la doctrina la acogió con trazas de conversión fulminante. Lo curioso es que Claudel relate su conversión al catolicismo con semejanza a un contagio grave, de por vida.

El relato de Claudel anima a preguntarse ¿qué es la fe? A juzgar por su experiencia opera como un virus: una vez que ingresa en el organismo deviene en dolencia crónica. En adelante el contagiado con el virus de la fe optará por creer en lugar de razonar. Eso podría ser interesante si simplemente se sustituyera el lado racional -que ofrece bastante poco- por el intuitivo, pero el virus de la fe, al parecer, actúa inhabilitando para el placer al contagiado. Como el cuerpo humano en tanto esté vivo no renuncia al placer, al sujeto bajo el efecto de la fe sólo le queda el camino de reprimirse o mentir. Lo primero es fácil con la instalación del miedo y el remordimiento. Lo segundo no es difícil dentro de las maniobras de la sociabilidad: de hecho mentir es una necesidad social asociada a la vergüenza -o la conveniencia- y es la más universal de las costumbres. La fe pasa rápidamente a sistema normativo y por tanto el virus progresa a endemia.

La forma en que Claudel relata su conversión es épica. Claudel es el que dijo que Rimbaud era "un místico en estado salvaje" y que cuando leyó las "Iluminaciones" se le "reveló lo sobrenatural". Para no quedar fuera del canon pasó a sostener que Rimbaud era secretamente católico. Esto llevó a Breton a su vez a excomulgar a Rimbaud de los antecesores del surrealismo "por no hacer imposible una interpretación cristiana de su poesía, tipo Claudel". De ese modo Claudel está contraponiendo poesía a pensamiento racional y por tanto está abriendo el camino a una percepción alterada de la conciencia, que parece ser en último término el paso a su conversión al catolicismo. El hecho implica una elección, una decisión, dado que el propio Rimbaud, así como la mayor parte de los poetas del romanticismo y el simbolismo no fueron personas de fe, sin obstáculo de haber parodiado la escritura judeo-cristiana a través de la prosa parabólica, el versículo y el proverbio, ver Blake, Rimbaud e incluso Whitman y así hasta Ginsberg. Algo le afectó a Claudel que no le afectó a los otros. Me atrevo a decir que su sistema poético personal -que es el sistema inmunológico del arte- estaba debilitado. La poesía doctrinal, sea política o religiosa, es mala, es pobre, es básica, porque está obligada a ser obvia para difundir un programa, que es más o menos el mismo que condenó al manicomio a la escultora Camille Claudel, hermana de Paul.

Antonin Artaud: autorretrato con fusilamiento

Radiguet por Picasso, 1920
El poeta es el creador de su propia religión e inventor de sus ritos y anunciador de sus propias profecías, que pueden llegar hasta el anuncio de su propia muerte, como en Raymond Radiguet: "dentro de 3 días seré fusilado por los soldados de Dios" y acertando. Profecías autocumplidas, vaticinios, augurios, bromas, anti fe y antipoesía a guisa de autoficción. No hay otro negocio que el ocio, asomando a Gonzalo Rojas.

El mayor manifiesto de poesía religiosa individualista es "Para terminar con el juicio de Dios" de Antonin Artaud y lo hace llegando precisamente hasta donde la fe normativa no puede. Sin embargo su destrucción vino por otras vías porque devino en su propio Mesías y en su propio crucificado. Eso instala el eje de la cuestión: el problema no es con Cristo, ni con el rito ni con el mito. El problema es la doctrina, que niega la poesía de la leyenda y la fantasía, el delirio de la intuición numinosa en el cual Leopoldo María Panero renovó la promesa y el sacrificio del ladrón del fuego. El mismo Panero que no se cansó de repetir que "la vida es una lacra" al mismo tiempo que reafirmaba su vitalidad imperiosamente, poniendo su propia vida como queja de la forma lastimosa en que fue empujado a vivirla. Ese juego de palabras también es religioso, pero sin fe: donde decía "vida" debe leerse "sociedad", es decir "los vivos", disociados de esa cosa abstracta e inmanente que llamamos vida, con intención de salvarla y a la vez sin intención de depositarla en algo concreto, por definición perecedero. Por eso Panero no dejó nunca de autoproclamarse el AntiCristo sin más resultado, desgraciadamente, que el lírico o el lúdico. 


Leopoldo M. Panero
La desventaja de la fe es que condena a la vida eterna. Sin fe no hay alma y por tanto prevalece la esperanza de la desaparición absoluta. Según la fe, el alma se desprende en el momento de la muerte, por tanto es una especie de pedo, una toxina abominable que se desprende de la carne descompuesta. ¿Qué mayor nobleza podría pretender la poesía que anunciar la inexistencia de la vida  eterna? En eso se basa la grandeza del género gótico: la vida más allá de la muerte es una pesadilla porque el alma es una peste y el cuerpo se niega a no sentir placer. La no resignación a la pérdida de la belleza y el placer es el motor de la poesía. Desde esa premisa el más católico de los poetas chilenos, Eduardo Anguita, aparece también como el más ateo de ellos: "yo pienso en el gusano". Y el más ateo de los poetas chilenos, Humberto Díaz Casanueva, aparece como el más religioso: "Entre las bestias grandes el hombre obra con soberbia porque está más solo". Es "El Blasfemo Coronado".


Más allá de todo esto cabe la pregunta: ¿Cuáles son los ejercicios decadentes que habría escrito Claudel de no mediar su contagio con el virus de la fe? Allí donde no podía ser un Blake, ni un Rimbaud ni un Artaud, ni siquiera un Claudel, optó por ser un remedo de los evangelistas. Toda su poesía es un acto fallido, salvo un texto, que deviene en su mayor poema justamente allí donde no pretendió serlo: "Mi conversión". Al leerlo, con fascinación, uno no deja de desear intensamente haber podido conocer esos "ejercicios decadentes" que Claudel dejó pendientes.


Paul Claudel junto al busto esculpido por Camille Claudel


sábado, 3 de junio de 2017

PÁGINAS MANCHADAS

(1a parte)


Estas láminas pertenecen al proyecto creativo Páginas Manchadas, actualmente en desarrollo con el respaldo del Fondo del Libro y la Lectura en su línea de Creación 2017. 

La técnica es muy simple: se deja caer gotas de tinta sobre un cartón y se dobla por el centro empujando la tinta hacia las puntas, justo a la mitad. La secuencia poética responde a un marco argumental hipotético en que un sujeto aplica un test similar a Rorschach y el hablante responde a la interpelación: "Vaya diciendo lo que ve. no hay respuestas buenas ni malas". Dentro de ese marco aparecen los primeros textos a manera de prólogo. 

Originalmente esta secuencia perteneció a la sección "Antifonario", tercera parte del libro Índex (Ediciones Etcétera, Concepción, 2015), del cual fue separada por motivos prácticos de la edición. Más allá de eso, el germen creativo de este proyecto se remonta al año 2005 y correspondió a 4 manchas imitativas del test de Rorschach sobre las cuales imprimí palabras en desorden como un ejercicio tentativo de respuesta ligeramente dadá. No tengo registro exacto del momento en que comencé a llamar "Expediente Psi" a esta secuencia, pero calculo que el 2010 ya anuncié ese concepto en forma pública en una exposición de poesía gráfica. A la recreación de manchas de Rorschach se fueron agregando láminas propias, desplazando la idea inicial un tanto imitativa para dar lugar a la interrelación gráfica y textual por medio de poemas objeto, inseparables de sus láminas. Como dato adicional, comento que el mapa de Chile dentro de un condón fue presentado públicamente en el marco de una conferencia pública en la Biblioteca Óscar Ramírez Merino de Curicó bajo el auspicio del Fondo del Libro y la Lectura en su programa Diálogos en Movimiento el año 2015.

Una maqueta impresa con el material íntegro de esta secuencia fue confeccionada en los meses de junio-julio de 2016 en La Serena por el Taller de Encuadernación Me Pego un tiro a cargo de la escritora y diseñadora Pía Ahumada Seura. La maqueta consta de 25 páginas en láminas individuales en papel brillante enmarcadas en un sobre de 33 x 27 cm. En base a esa maqueta se realizó la formulación actual del proyecto y su contenido es prácticamente el mismo que puede verse a continuación. 

Con esta entrega empiezo a liberar los avances. De la siguiente muestra se ha omitido un texto múltiple referido a la interpretación de los pliegues del ano que reservaré para otra ocasión.



***

EXPEDIENTE PSI


"En la tristeza profunda no hay lugar para el sentimentalismo. Es algo tan inapelable como las montañas: un hecho. Una vez que uno lo comprende, no puede quejarse."

W. Burroughs



Premisa

  
Hay registros que dan cuenta de su paso bajo la forma de mantis macrocéfalas o palomas esfinge. Puntos en fuga aclimatados a lo umbrío, lo pastoso, lo glauco, lo espeso por sedimentos al margen, semi-vidas adictas a los bordes abstrusos. Otros archivos la definen como partícula sub-material en el rango de los fotones o las ondas de sonido. Su paso sólo puede captarse por medio de micro-detonaciones que, con suerte, dejarán placas de acero perforadas apenas perceptibles por lentes de visión estereoscópica, a escala del vértigo.

Hay quienes dicen que Psi es un ser bisexuado de origen lunar, pueril y zoomorfo. Una especie de embrión feérico que adopta la forma de los deseos y si se visualiza no puede tocarse pero si no se visualiza puede poseerse. El éxtasis del coito con este ser puede producir descargas eléctricas en la coronilla por punción de la médula espinal en ascenso y floración explosiva intracraneal a guisa de hongo atómico. Quien ha tenido esta experiencia se reconoce por cegueras temporales, ripios de habla, herpes labial, mitomanía, encabalgamiento de esdrújulas, estrabismo, caligrafía sarmentosa, sudoración cromática, entomofobia, daltonismo, erizamiento piloso, uñas encarnadas, rigidez del dedo meñique y huellas ligeramente caprinas.

Para los antiguos era un ser de silueta bifurcada al que llamaron Psiquis por el zumbido de su vuelo rasante. No se deja ver en compañía. Semeja el cromosoma X atravesado por un gusano en postura volátil o un cromosoma Y en postura reptante. En la corona de los frutos capsulares de amapola adopta la forma de un asterisco, compatible con los viajes de regreso, sin ida.

Puede distinguirse en zonas ontológicas del cuerpo, especialmente las axilas y el ombligo, que son órganos sexuales en desuso. Su trayectoria se mide según la línea reticulada de los pliegues anales. Al no tener género, no admite adjetivos propios ni ajenos. Es sustancia privada. Algunas veces -sobre todo en los principios- es verbo.


Ficha clínica


Permítame ponerlo en perspectiva:
aquí no hay nadie.
Este filtro quemado es todo el asunto
[lo dice apagando un cigarrillo en el café,
luego lo bebe].
¿Cree que hay dolor? Avalúelo.
A menudo el dolor es perceptible por su precio
o el espacio que deja si lo quita.
No finja que escucha una música.
La vida es sorda a lo sucio.
La muerte y la locura requieren poco espacio:
nichos, celdas, expedientes.

Ya sabe que es Ud
y no todos los otros.
Ahora vamos a lo serio.

Le mostraré un Tarot de manchas de baba.
[Con una copa boca abajo
encierra una polilla sobre el escritorio.
Es ensordecedor
el ruido de las alas contra el vidrio].

Este es el decreto:
VAYA DICIENDO LO QUE VE
NO HAY RESPUESTAS BUENAS NI MALAS




(Psi) N° 1
Hosanna en las alturas


Un cuervo extendido
directo al cielo.
Abajo se apagaron los trigales.
No bate las alas.
El pico abierto
para beber espacio.
Asciende tirado por un vórtice.
Lo exiliaron.
Debe buscar un cielo más alto.
Parece que fue crucificado.
Teme resucitar por defecto.
Abajo algunos lo lloran.
Por eso huye.




(Psi) N° 2
Fe intravenosa


Los separa una herida
que sangra sin dolor.
Ya saben dónde no está la respuesta.
Ellos se miran
deseando que la herida
jamás cicatrice.





(Psi) N° 3
Sacro ilíaco

La pelvis es una polilla.
Los coxales son alas.
Aletea dentro del cuerpo.
Lo conduce más adentro de sí mismo
para no sentir la caída.
Los agujeros en el hueso
son ojos en las alas.
El gusano es sacro.
Intenta volar
pero no aprende: está vivo.



(Psi) N° 4
Me Quedan Algunas Alegrías
  

Y para no contagiar
he quemado mis barcas y papeles.
Pero mi hermano ve con malos ojos
que el humo de mi ofrenda
suba directo al cielo.
No sabe
que la altura de mi virtud
es proporcional
a mi caída.




(Psi) N° 5
Botín de guerra


Una vasija agrietada
boca abajo sobre una llama.
La polilla que quedó adentro.
tiene escape pero lo desprecia.
Odia el destello lento de la noche.
Crispación de uñas
como en la catalepsia.
Poros pilosos,
lenguas irritantes.
Hay demasiado deseo contra el asco
y alguien más lo sabe.
Alguien más prefiere el fuego:
las salamandras siempre buscan los costados
y el final es predecible.




(Psi) N° 6
Tálamo inflamado


Allí
nuez partida,
sesos cauterizados.
Allí
Hemisferios divididos
por una mancha santa.
Coeficiente superior
mal disuelto en una taza derramada.
Transformó al mundo
con su desprecio.
Por error le devolvió sentido.
Ahora está partido su cerebro
con un juego llamado cascanueces.
Su cráneo es un macetero
de lirios salvajes.
Lo mató el electroschock.



(Psi) N° 7
Jardín de las delicias



En el nudo del bosque, al fondo hay una choza.
Alguien sueña
mientras en la luz se queman las polillas.
(La realidad es una partícula en las fosas nasales).
Un camino flanqueado de flores
siempre es más lento.
Lo trazan arbustos podados con guillotina.
Algunas flores dicen:
liberté, egalité, fraternité.
Hay demasiadas abejas.
El zumbido conecta con ondas SW.
El polen ahoga,
el perfume hace interferencia
con la estática de ideas envejecidas
-toxinas llamadas recuerdo-.
Ojos comprimidos, sólo quedan los colores aleteando
antes de chamuscarse.
En la choza al fondo alguien cree que duerme.
Teme cuanto pueda suceder en su sueño
mientras está despierto.
Ese no es un buen lugar para un niño.



(Psi) N° 8
Llama de amor viva



Erecto al primer contacto.
Tan fuerte como para partir la historia
en antes y después,
la manía epónima de los payasos.
Maldito Artaud: Jesús de pacotilla.
Maldito bigotudo: pianista incompetente.
Recuerdo alguien que tragaba mi semen
diciendo: por una misa
de verdad incruenta.
Era rojo también, así su sombra,
así el centro de sus ojos
y los destellos del sonámbulo en la mancha sagrada.
Pero esto resucita por irrigación sanguínea,
ni el asco ni el placer lo tranquiliza,
iguala a vencedores y vencidos.
Es una descarga fulminante
de deseos con forma de paloma.
Sólo el amor puede destruir al mundo.


(Psi) N° 13
Ritmo circadiano


Te atreviste a mirar
ese parto prematuro.
No creías que podías ver
ese piano aplastado.
El secreto mejor guardado.
El deseo de todo inocente.
En posición fetal es más fácil
alcanzar con la boca entre las piernas.
(Así es como le vieron
antes de ser crucificado de electrodos).
Así es como me vieron
cuando irrumpieron en la cripta.
Así es como te vieron
cuando tumbaron la puerta del baño.




(Psi) N° 14
Noche, líquido oscuro del alma


Prefiero los finales predecibles:
llegar hasta aquí
con el mapa de un país
chorreando sangre.
Un mandil de la Grandísima Logia
antes de un sacrificio ritual
por el bien de la patria
y justo después del clímax del estupro.
Detesto las sorpresas.
Te aburriste de fingir que no lo verías.
Gracias por mostrarme
el delantal de una madre
después de castrar
a su hijo pródigo.




(Psi) N° 15
En la tierra como en el cielo


Aunque los tristes
siempre buscan enlazarse,
regresan por caminos separados.
¿Cuánto de mi amor
no es mío?
En el placer y en la muerte
siempre indivisibles, amén.
Dime qué profetizas.
Cuántos segundos dura
tu clarividencia.
¿Cuánto de tu amor
es una copa de odio boca abajo?

sobre un dibujo de Christian Rodríguez (Curicó, 1998)

(Psi) N° 16
Misterio gozoso / misterio doloroso



Estaba enfermo el líder de la tribu.
Y los demás niños
enfermaron con él.
Pero al mirarlos en nada se advertía la peste
sino el estupor de sus edades
y un aliento fácil de capturar con besos aburridos.

Luego vino el mayor y dijo:
la luz se olvida con facilidad
si no la palpas, si no la hueles.
Y derramando su primer semen agregó:
mi muerte es demasiado joven,
aún no tiene pasado.
Repartió el semen a sus discípulos diciendo:
haced esto en conmemoración mía.

Después refractaron luces con cristales
y no quisieron vivir.

Sólo así sanaron.


(Psi) N° 17
Sex symbol

  
Una colmena de abejas eléctricas.
Un campo minado sembrado de lirios.
En los cráneos que dejan a su paso
las conciencias limpias
los tallos brotan por la boca
y asoman por la cuenca de los ojos.

No finjas asombro -eres pésimo actor.
Cualquiera puede ver
que la aldea fue regada con NAPALM
con una disección perfecta de los sesos,
diferencias explosivas entre ambos hemisferios.
Puedes verla desde el aire
(siempre tienes ese sueño cuando viajas).

Yo era un niño como tú
con herpes en la boca
por tragar luciérnagas.
Por eso vemos lo mismo.


(Psi) N° 18
Bonus track


De nuevo con ese chiste
de que no existe el sur ni el norte

Del modo que se tome
Chile es un largo y angosto
condón usado

( no )    es como decir
largo y angosto
rastro del (amor) hecho
mancha del (des)amor largo y angosto
mapa del hecho
mancha del (des)hecho

Hay países que son planificados
y otros que son meros accidentes
Pero esto no es Galilea
     "     "     "    "    el Virreinato

Los accidentes se convierten en profetas
A veces en padres de la patria

Lo que haya dentro
puede caer en cualquier sitio: es estéril


Canto Gregoriano

1
¿Por qué siempre vuelve sobre ese tema?
-Por amor.

2
¿Qué encontró cuando fue a escarbar al sitio?
-Un libro incompleto.

3
¿Por qué desea terminarlo?
-Por el bien común.

4
¿Cree que le traerá felicidad?
-A los demás sí. A mí, no.

5
¿Por qué lo llama su "templo"?
-Porque es mi cuerpo.

6
¿Quiere inmolarse?
-Todos lo desean, menos yo.

7
¿Cometería un crimen?
-Sólo por amor.

8
¿Volvería al sitio del suceso?
-Nunca he salido de allí.

9
¿Cometería suicidio?
-Sólo por venganza

10
¿Cuál es su color favorito?
-¿El blanco es un color o su desaparición?

11
Responda la pregunta
-¿El negro es un color o la falta de luz?

12
Reformulo la pregunta: ¿Hay algún color que odie?
-Todo lo que me recuerde al rojo.

13
¿Qué más ha encontrado?
-La mancha de una flor radioactiva
al centro de mi sábana santa.


[Fin de la entrevista]


Proyecto financiado por
el Fondo del Libro
y la Lectura, Creación, 2017