domingo, 20 de octubre de 2013

TRILLADORA * de Neil Young


Neil Young tiene varios poderes. Uno de ellos es que puede suspender una quincena de encierro agorafóbico donde la única banda sonora admitida por la fatalidad primaveral ha sido Chet Baker. Un día casi injertado desde el invierno es también una buena excusa. Llovió anoche y llovió al mediodía y parece que va a llover de nuevo, ahora al crepúsculo, pero es octubre y la disposición solar hace que la luz rebusque matices de otro modo en el gris de la humedad. Los olores de la tierra germinante tampoco son los mismos: son agridulces y salado aceitosos. Entonces la melodía terrígena y nasal de Young se acopla a pseudo-recuerdos e invenciones de pasado-presente mejor hilvanados con los simulacros de conciencia que da la siesta prolongada. Mi sound buffer es una de las pocas pertenencias que me interesa conservar. Cuando a todos les ha dado por volver al vinilo y pronto se convencerán del poder evocador de la espantosa victrola (sic), yo prefiero despachar unos mp3 de antología. Creo que es el formato más compadecido con la biología cerebral. Los recuerdos y las ponzoñosas ideas también terminan por meterse ahí comprimidos en el córtex esperando su clic para desenrollarse. Y en clic medio accidental veo ahora que hace años había trasladado esta canción desde su idioma a una estructura castellana más compatible con el canto métrico que su melodía impone. No digo "traducido" porque yo no hablo ningún idioma aparte del que me enquistaron. Aún así no consagro a esa aventura (pobre como casi todas las que nos depara la rutina intelectual, pero aventura al fin) la sacralización que se le podría atribuir siendo políglota. Y da la graciosa casualidad que me encuentro otra traducción de esta canción en la red, de un aficionado llamado Raúl Sánchez, que no tiene el gusto de conocerme ni yo de corresponderle, pero su traslación es poderosamente lírica y de seguro mejor documentada que la mía, aunque inviable para el canto llano. La copio con su correspondiente enlace -donde agrega superlativos encomios- y dejo la mía con sus acordes puestos, por el sólo espíritu de buen servicio. También recuerdo que dejé de cantarla por la sensación de que sus palabras están demasiado imbuidas de vida de autor y me pareció una usurpación falaz el seguirla reproduciendo, habida cuenta de que toda canción obliga a la experiencia. Pero es un acto de odiosa generosidad con no tengo claro qué: una intuición de decencia o la soñada coherencia de Luchito Hernández, el poeta peruano que decía que la música podía persuadir de vivir a cualquier suicida y él, que era músico también, un día se arrojó a las ruedas de un tren en marcha. Bueno, aparte de eso y en defensa de otra cosa que no identifico claramente, sospecho que al fin y al cabo la promiscuidad urbano rural que contamina los días en esta aldea amorfa llamada Curicó-Maule-Chile, admite esos pasajes de carreteras secas, camionetas destartaladas, trilladoras invasivas y cesantes ilustrados o desertores universitarios buscando sexo melancólico, música épica y poesía ingenuamente trascendental que devuelva un poco de emoción a los accidentes de los que  son -somos- eternos convalecientes. No sé por qué en algún momento somos protagonistas de un largometraje escondido del que perdemos el guión y termina como obra de teatro pobre. La ingenuidad nos hace pensar que un día saldrá de una marmita encantada un papelito con la explicación o la revelación del sentido. Creo que de eso habla esta canción y por eso la canté alguna vez; sí, sí, ya recuerdo. Y puede que por eso algunos quieran cantarla en otro sitio. Por eso se las dejo.



TRILLADORA
Neil Young

Versión: Leonidas Rubio



A.-          DO                    re-do        DO
Escondidos tras los fardos
  FA                           DO
sembrados de la luna llena
do/si     do-lam7  -  lam7/sol -- FA       fa/mi-sol
daban toda su esperanza por algo nuevo.
        DO                    re-do        DO
Pero el día había llegado
  FA                           DO
poblado de trilladoras
do/si     do-lam7  -  lam7/sol -- FA       fa/mi-sol
y no es fácil olvidar el frío brillo.

        
B.- FA                  SOL
Yo estaba preparándome
   DO                                  FA- FA/MI-
fui al camino antes del amanecer
FA                    SOL                             DO
tratando de robar una hora al sol.
FA                  SOL
De pronto vi las máquinas
do/si     do-lam7  -  lam7/sol -- FA       fa/mi-sol
duras como un ancho riel
FA                              REM7           SOL-SOL/MI-SOL
vi mi vida sobre un surco germinando.

A.-          DO                    re-do        DO
Donde el río envejece
  FA                           DO
descubrí a mis compañeros
do/si     do-lam7  -  lam7/sol -- FA       fa/mi-sol
donde muerde el insomnio y la locura
        DO                    re-do        DO
perdidos en las montañas
  FA                           DO
entre piedras y cristales
do/si     do-lam7  -  lam7/sol -- FA       fa/mi-sol
donde el filo de la ciencia acuchilla.
 B.- FA                  SOL
Pero pronto estuve harto,
   DO                                  FA- FA/MI-FA
gasté todo en combustible,
                        SOL                                   DO
fui a la arena donde hay más profundidad. 
FA                  SOL
Un pasaje sin regreso
do/si     do-lam7  -  lam7/sol -- FA       fa/mi-sol
mi maleta en una mano
FA                              REM7           SOL-SOL/MI-SOL
y perdí a mis amigos, aún no lo entiendo.

A.-          DO                    re-do        DO
Las mejores posiciones
  FA                           DO
venenosas elecciones
do/si     do-lam7  -  lam7/sol -- FA       fa/mi-sol
nada que pedir o que encontrar.
        DO                    re-do        DO
Perdidos entre las rocas
  FA                           DO
mutando en bancos de parque
do/si     do-lam7  -  lam7/sol -- FA       fa/mi-sol
En aceras y estaciones esperando... esperando

B.- FA                  SOL
Cansado los dejé allí
   DO                                  FA- FA/MI-FA
eran un peso para mí
                    SOL                                   DO
mejor no llevar carga si he de viajar.
FA                  SOL
Pero las cosas no serán
do/si     do-lam7  -  lam7/sol -- FA       fa/mi-sol
como aprendió mamá por TV.
FA                              REM7           SOL-SOL/MI-SOL
Esos años de inocencia no volverán.

A.-          DO                    re-do        DO
Donde los buitres planean
  FA                           DO
la autopista se retuerce
do/si     do-lam7  -  lam7/sol -- FA       fa/mi-sol
a través de los espejos aún los veo.
        DO                    re-do        DO
Desde salas apestadas
  FA                           DO
con rosas asesinadas
do/si     do-lam7  -  lam7/sol -- FA       fa/mi-sol
los amigos perdidos esperan en cuartos sucios.

B.- FA                  SOL
Pero no me detengo ahí
   DO                               FA- FA/MI-
Tengo mi propia cadena
FA                   SOL                        DO
otro surco de tiempo para excavar
FA                              SOL
Cuando las trilladoras lleguen
do/si     do-lam7  -  lam7/sol -- FA  - fa/mi-sol
como muerto en su sepulcro
FA                              REM7           SOL-SOL/MI-SOL
entonces sabré qué siembra era la mía.

***

Versión de Raúl Sanchez:

TRILLADORA - NEIL YOUNG

Se ocultaban tras balas de heno.
Plantaban con la luna llena.
Habían ofrecido todo lo que tenían
a cambio de algo nuevo.

Pero la luz del día se cernía sobre ellos:
podían ver cómo las trilladoras se acercaban
y el agua brillaba como diamantes con el rocío.

Y yo acababa de levantarme:
me puse en marcha antes de que hubiera luz
tratando de sacarle una hora de ventaja al sol.

Cuando vi aquellas trilladoras rodando
que parecían ocupar una carretera de dos direcciones de ancho
sentí que mi día acababa de empezar.

Donde las águilas planean en ascensión
hay un vetusto río que se curva
por las inmemoriales gargantas del cambio
en las que el insomnio aguarda.

Busqué a mis compañeros
que estaban perdidos en cañones cristalinos
donde el filo desnortado de la ciencia
apuñalaba las puertas del cielo.

Fue entonces cuando me di cuenta de que ya había tenido suficiente:
me fundí la tarjeta de crédito en combustible
rumbo a donde el cemento deja paso a la arena.

Con un billete de ida al país de la verdad
y mi maleta en mano.
¿Cómo perdí a mis amigos?
Todavía no logro entenderlo.

Tenían la mejor variedad.
Les envenenaron a base de protección.
No había nada que necesitaran:
nada que les quedara por encontrar.

Estaban perdidos en formaciones roqueras
o llegaron a confundirse con los bancos de los parques
en las aceras y las estaciones.
Esperaban. Esperaban.

Así que yo llegué a aburrirme y les dejé allí:
para mí no eran más que peso muerto.
Mejor coger la carretera sin esa carga.

Me retrotrae a cuando tenía ocho o nueve años,
estaba viendo la tele de mi madre:
se trataba de aquel magnífico episodio del rescate de 'Grand Canyon'
en el que el buitre planea descendiendo
sobre una autopista de asfalto que giraba
por bibliotecas y museos, galaxias y estrellas:
desde los tempestuosos salones de la amistad
hasta la rosa cercenada por el látigo.
El motel de los compañeros perdidos
espera con piscina aclimatada y bar.

Pero yo no me apeo allí,
tengo mi propia hilera que sachar:
otra fila más en el campo del tiempo.

Cuando lleguen las trilladoras estaré atrapado en el sol
como los dinosaurios en los santuarios
pero sabré que ha llegado la hora
de ofrecer lo que me pertenece.