domingo, 26 de febrero de 2017

CANCIÓN DEL VIOLONCHELO (N. Drake; 1969)



 


Letra y música: Nick Drake

Extraño rostro con esos ojos
tan pálidos y sinceros.
Sabes, por dentro,
que no tienes nada que perder
porque los sueños que tuviste cuando joven
hablaban de una primavera
naciendo a la vida.

Te veías tan frágil
en el frío de la noche
cuando los ejércitos de la emoción
salen a combatir
pero mientras en la tierra
se hunde tu tumba
tú navegas hacia el cielo
en la cresta del oleaje.

Así que olvida este mundo cruel
al que yo pertenezco.
Sólo me sentaré y esperaré,
cantaré mi canción,
y si un día me vieras entre la multitud
échame una mano
y elévame hasta tu nube.

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sábado, 11 de febrero de 2017

LOS GRANDES AMORES DE JEAN COCTEAU

CRONOLOGÍA

Naturalmente el propósito de esta nota no es el chisme sino iluminar algunos pasajes biográficos del más grande multiartista del siglo XX. En efecto, las biografías de Jean Cocteau (1889-1963) están llenas de sobreentendidos y nombres asociados a su vida íntima, pero con frecuencia parecen ensombrecerse en oposición a los procesos creativos de los que fueron parte. En Cocteau la vida y la obra están fundida de manera inextricable. De manera que sus relaciones de amistad o intimidad siempre se interceptan con los ángulos de sus obras, libros, cuadros, películas, dentro del inagotable genio de este autor. Entresacando y ordenando, prevalecen los siguientes nombres. Eso no incluye desde luego a "todos los amores" de Cocteau sino sólo a aquellos que la historia de la literatura y el arte contemporáneo deben retener. 


1.- Dargelos: 1900-1905

Cocteau junto a Dargelos en la escuela primaria, ca. 1900
Cocteau junto a un mural de la Iglesia Santa Magdalena
en el que representó el perfil emblemático de Dargelos

Jean Cocteau conoce a Dargelos al ingresar al colegio Condorcet en 1900. En "El Libro Blanco" señala que Dargelos habría muerto pero en otras fuentes y referencias esto no se confirma. En "Les Enfant Terribles" (1930) se sitúa a Dargelos como figura icónica de una fantasía erótica permanente, pasando a ocupar un lugar referencial que cruza toda la vida y obra de Cocteau, tanto en su plástica como en su literatura.

2.- Raymond Radiguet: 1918-1923

"Radiguet dormido"; dibujo, ca 1920

Radiguet en la playa de Piquey, ca. 1922

El joven Radiguet a los 15 años pasa a ser compañero y protegido de Cocteau, quien ya tiene casi 30 años de edad. Juntos emprenden un proceso de escritura en colaboración de la cual resulta "El diablo en el cuerpo" de Radiguet y "Tomás el impostor" de Cocteau. No se descarta intervención del tutor en la obra del joven. Posteriormente Radiguet escribió "El baile del Conde de Orgel" y falleció de una fiebre fulminante a los 20 años.

3.- Jean Desbordes: 1926- 1932

De la serie "25 posturas de un dormido"

ídem ant.

Desbordes en "La sangre de un poeta"

Tras la pérdida de Radiguet y aún bajo una fuerte crisis de adicción al opio como consecuencia de aquélla, Cocteau recibe encendidas cartas de un joven admirador que le promete "tocar a Radiguet a través suyo". A 3 años del final de su relación con el joven prodigio el ya consagrado y experimentado Cocteau (de 37 años) inicia su relación con el joven Desbordes de 20 años. Desbordes fue modelo y escritor de variedades. Publicó "Yo adoro" (1928) bajo la segura influencia de Cocteau. Fue el inspirador de una serie de dibujos llamada "25 posturas de un dormido". En 1937 contrajo matrimonio y murió en 1944. Trabajó en la película "La sangre de un poeta" de Cocteau.

4.- Natalia Paley: 1932



De nacionalidad rusa, hija del gran Duque Pablo Romanov (por lo tanto sobrina del ejecutado Zar Nicolás II), nació en 1905. Emigró de Rusia tras la revolución de 1917 y tuvo una relación con Cocteau a los 17 años de edad en tanto el escritor contaba ya con 43 años. Estuvieron a punto de tener un hijo pero se produjo un aborto espontáneo (aunque algunos han dicho que sería resultado del sobreconsumo de opio). El autor describió este episodio como resultado de una escena de violencia por celos. Ésta es la única relación heterosexual significativa que se le conoce a Jean Cocteau.

5.- Marcel Khill: 1933-1936




Marcel fumando opio; dibujo de Cocteau; ca. 1935

Marcel dormido; ídem ant.

Marcel Khill fotografiado por Platt Lynes; ca. 1935

Lo conoce a instancias del artista plástico Max Jacob, amigo en común de ambos. Cocteau ya con 44 años lo toma como secretario y posteriormente es su socio en varios proyectos. Junto a él emprende el viaje y producción de la obra "Vuelta al mundo en 80 Días" inspirada en el centenario de Julio Verne. Khill se une a Cocteau a los 21 años de edad. Falleció en 1940.

6- Jean Marais: 1937-1947




Se dice que Cocteau quedó deslumbrado cuando conoció a Marais y se convirtió en su promotor durante más de 10 años, aún más allá del período de convivencia. Marais tuvo roles estelares en la filmografía de Cocteau, especialmente "Orfeo" y "La bella y la bestia".

7.- Edouard Dermit: 1948-1963

E. Dermit, fotografiado por Herbert List

ídem ant.

ca. 1950
Escena de "Les enfants terribles", film de J. P. Melville, 1950.
Junto a Dermit, la actriz Nicole Stephane


Inició su relación con Cocteau cuando contaba con 23 años, en tanto el escritor y multiartista tenía ya carca de 60 años. Fue modelo para Cocteau en numeroso ciclos plásticos. Es célebre la secuencia fotográfica realizada por Herbert List al interior de la mansión Milly la Foret de Cocteau junto a los murales de "Judith y Holofernes". Dermit tuvo un rol protagónico en la versión cinematográfica de "Le enfant terribles" de Jean-Pierre Melville (1950), donde representó el papel de Paul. Aprendió las técnicas y diseños característicos de Cocteau, por lo que pudo concluir algunos proyectos plásticos que éste dejó inconclusos tras su muerte. Cocteau hizo de Dermit su hijo adoptivo y heredero. En esta calidad fue albacea de los bienes de Cocteau hasta su muerte en 1995. Stephane Dermit, hijo de Edouard, vendió los derechos sobre la mansión de Cocteau en 2010, la que pasó a ser un museo administrado por una fundación. 


domingo, 5 de febrero de 2017

"ER MORETTO - VON LIEBE LEBEN"



Dirección: Simon Bischoff.

Año: 1986.

Guión: Simon Bischoff.

País: Alemania, Suiza.

Duración: 85 min.

Interpretación: Alevino Di Silvio, Franco Mazzieri, Vinicio Dimanti, Ciro Cascina, Rosa Di Brigida, Renato Faillaci, Francesco Gnerre, Lara Toljacian, Lorenzo Alessandri.


He aquí otra película rara allí donde las haya, de escasa difusión e inmerecido olvido. Su título tiene dos segmentos: un apelativo al protagonista -Franco- y la expresión "Von liebe leben" que traducida al español sería cercana a "La vida a partir del amor". No es un título muy prometedor, pero casi es su única debilidad. En la versión subtitulada se lee como título alternativo "La loca rosa", que hace referencia a uno de los personajes secundarios.

Es una película a medias entre el docu-ficción y la comedia. Se basa en la historia de un muchacho que a los 13 años huye de su casa apestado de su familia -especialmente del padre- y se acerca al mundo de la prostitución infanto-juvenil homosexual. Con insertos de entrevista alternados con la biografía ficcionalizada, es de concepto ambicioso, que a ratos parece naufragar pero se repone siempre en base a un muy buen guión, inteligente uso de cámaras, actores de magnífica imagen, etc. Parece cine amateur y cuando logra acostumbrarnos a esa espontaneidad hace giros de tecnicismo, especialmente con la textura de cámara móvil, desenfoques deliberados, primeros planos plásticos, composición, expresión corporal, color de alto contraste alternado con sepia o blanco y negro, etc.

Franco es un adolescente hedonista y arribista que quiere llevar una vida cómoda. Paradójicamente aprende el sacrificio y valora el trabajo después de conseguir casi todo lo que buscaba con la prostitución. En su forma de verbalizar su propia homosexualidad nunca asume una identidad sino sólo una voluntad. Afirma sentir atracción por las mujeres y sólo inclinación amistosa por los hombres. Sin embargo en las calles su especialidad era complacer a caballeros. Tuvo una larga convivencia con uno de sus clientes y vivió bajo esa protección por años sin admitirlo como relación de pareja. En su relato se deja sentir la forma de internalizar las conductas sexuales a partir de los códigos encubiertos, el doble estándar y los estereotipos. Por su biografía transita la prostitución glamorosa y pobre, la más degradante y otra más ventajosa, los niños vulnerados y los pillos de vida fácil, como él mismo. Paralelamente se hace un registro del lugar referencial, un abandonado coliseo romano, donde se da cita la marginalidad social y sexual en una especie de zona franca. 

Película de aristas sociológicas y periodísticas que no rehuye el lenguaje visual del cine erótico, el culto fetichista a la imagen masculina juvenil y la realización artística multidisciplinaria. Guión narrativo en primera persona y narrador omnisciente alterno. Revisita la fotografía clásica del género homoerótico y se adentra en las técnicas más modernas del performance, todo con una evidente economía de recursos. Aparecen personajes entrañables como el travesti de la playa o la chascona de las bolsas en la estación de metro, que cumplen una función exclusivamente teatral.

Esta película se hace interesante de ver desde múltiples ángulos, aunque posiblemente le resulte difícil escapar del subgénero de "temática gay". Muy recomendable.

viernes, 3 de febrero de 2017

DEMOGRAFÍA DE CIUDAD INTRANSITIVA


ÍNDEX
Ediciones Etcétera; Concepción, 2015





ph: T. Eakins








ph: Konrad Helbig


Hay muchachos abiertos a la flor implosiva del ombligo,
vertidos en harina de domingo integral o del odioso lunes
que es pan de sábana batiente, plegada o nueva;
desmayados, musicales, evaporándose, semidesnudos
en jardines pisoteados, en riberas de calles o cunetas de río,
menores corruptores de adultez, vencidos, heroicos;
solitarios en parques o ruinas
de casas que nadie reclamó después del terremoto.
ídem, ant.
Van allí a fumar el perfume ácido de otra vida
y sus brazos son alas que perdieron,
floraciones de destinos que ganaron
con una pátina de humedad en las axilas
y un dibujo griego en la bragueta.
Hay muchachos huérfanos que tienen padres,
apátridas que tienen patria, padres que no tienen hijos,
más vírgenes después de cada encuentro,
más limpios después de cada mancha;
que se suenan las narices con el aura,
con la ley, con la bandera, con la historia
y dejan el chicle pegado bajo el apellido.
Hay muchachos que esplenden en paladas de grava sin harnear
ídem ant.
porque de noche todas las piedras son brillantes.
Los hay risueños con perlas quebradas,
herbáceos de flexibilidad sin camiseta,
fáciles de rastrear en las revistas
donde se suelen esconder los arquetipos.
Hay muchachos callados que interpelan,
rudos que rozan apenas, mansos que golpean para siempre.
Los hay en skate irresponsable,
en patines prometeicos, en triciclo compartido
recién caídos del asteroide B-612.
Bailan tropical o urbanamente celestes en la mecánica
de las esferas siempre buscadas en lugar equivocado
y los cisnes de Diaghilev se reúnen a mirarlos
mod: Justin Barnhill
sabiendo que sería más fácil aparearse
antes de migrar en otra falsa primavera
con una clara rutina no reproductiva.
Hay muchachos que piden algo diciendo lo contrario, niegan
afirmando con ojos dentro de los ojos,
besan sin soltar el pasamanos de emergencia,
a veces al final dicen su nombre, sofistas, lúdico-arcaicos,
con destreza marsupial distribuida en la moldura,
salidos de un cuadro de Thomas Eakins, sirénidos
con la geometría politizada de los delfines
que jamás olvidan una melodía mientras copulan.
Los hay para el lente de Konrad Hellbig o Herbert List
que anduvieron en islas donde siempre transita
el mismo niñato aburrido de ser eterno; y los hay para menos,
aunque las leyendas pagadas
mod: River Phoenix
se confunden mejor con el paisaje
y a la realidad le cuesta menos imitarlas.

Hay un muchacho que espera
                                   y otro que dejará esperando.
La ciudad limita con sus gestos.






ph: Gotthard Schuh; Minero,1937


mod: Matias Fano; ph: Pablo Pamucio
ph: Tariq Alvi (na. 1965)



mod: Justin Barnhil